Y vinieron a mi memoria los incidentes provocados por estos grupúsculos en ocasión de la Cumbre de las Américas, cuando se dió el "No al Alca" y el puntapié inicial a lo que hoy es la UNASUR.
La casualidad inmobiliaria me permitió ser un espectador privilegiado desde la ventana de un 9º piso, donde vivo, del accionar de estos grupos, y la morosidad en la actuación de las fuerzas policiales en proteger a los ciudadanos y edificios y comercios sobre la Av. Colon en Mar del Plata.
Bush se había ido. Antes de tiempo. Derrotado. Hecho inédito hasta entonces. Si nada sucedía, nada podia salvar a los diarios del titulo principal de tapa al dia siguiente. Titularan como pudieran, no podrían ocultar el hecho principal. Los pueblos de América Latina y sus Gobernantes, habían abortado una maniobra que hoy dia nos tendría irremediablemente hundidos en la crisis financiera que se está padeciendo a nivel mundial. Nuevamente estaríamos financiando las crisis de los países del Primer Mundo. Seríamos nuevamente la "mesa de saldos" donde podrían colocar sus excedentes industriales, pagados con nuevos endeudamientos eternos.
Si embargo gracias a ellos, que vinieron a salvar la situación, los editores respiraron aliviados. El "Chacho" Berrospe ocupó las primeras planas incendiando la sucursal del Banco Galicia de Santa Fe y Colón, salvándole la ropa a Bush. Fue una valiosísima ayuda a la desinformación. Ayudó a superar el mal trago y recomponer las líneas editoriales de la prensa cipaya Argentina y de toda América.
Hoy los vimos de nuevo. Frente a la solidez diplomática conseguida pacientemente desde aquel hito fundamental que fuera la Cumbre de las Américas, donde toda la UNASUR ha hecho suyo el reclamo contra el colonialismo británico. Frente a la solidez argumental de nuestra Presidenta en el acto de recordación realizado hoy en Ushuaia, se necesitaba algo que pudiera estropear el cuadro. ¿Y para que están estos pobres tipos sino para eso? Y allá fueron, payasos obedientes como siempre, a salvar el espectáculo a la Embajada Británica. En Clarín y La Nación, respiraron aliviados. Ya tienen sus títulos de tapa para mañana.
No sirven para otra cosa. Nunca sirvieron ni servirán.
En mis pagos mayoleros a tipos que se conducían mas o menos así, se les llamaba "alcagüetes mal pagados".
Antonio (el Mayolero)