miércoles, 20 de agosto de 2014

Manual de instrucciones para amenizar la espera en la carnicería...

O en la cola del super, o en el almacen de la esquina.

Como siempre, la Maga hizo uno de sus trucos, y como siempre que hace uno de sus trucos, ha dejado un tendal de gente desconcertada.

Los representantes mediáticos locales de la bandada de buitres, (alcagüetes mal pagados, en dialecto Mayolero) se dedican con todo entusiasmo a vaticinar los mas horrorosos desastres. Desastres que vienen vaticinando desde que el 2005 Nestor Kirchner puso en marcha la primera negociación con nuestros acreedores. Recordemos que lo que se decía entonces era que "nadie la iba a aceptar", máxime porque además al haber cancelado la deuda con el FMI, éste no tendría ningún tipo de ingerencia ni supervisión sobre el proceso de renegociación de la deuda.

Primera sorpresa; casi un 70% de los acreedores aceptaron las condiciones que la Argentina propuso. Para las leyes de quiebras de cualquier país del mundo, es porcentaje suficiente para consolidar un Concurso de Acreedores y hacerlo obligatorio para el resto. Pero no hay una legislación o tratado internacional sobre el tema, precisamente porque NUNCA nadie pensó que una Nación, en aras de su soberanía, y existencia como nación se presentara en este equivalente a una Convocatoria de Acreedores. Claro. las naciones no van a la quiebra, pero nosotros bien sabemos (y nos costó sangre sudor y lagrimas aprender) que esos procesos terminaban inevitablemente con pérdidas de soberanía, ya fuera sobre nuestros recursos naturales, o nuestra producción, o el bienestar de nuestros habitantes.

Cuando en 2010 se reabrió el canje, los vaticinios fueron similares, y volvieron a fallar (como siempre). Se sumaron nuevos acreedores al canje hasta llegar mas del 97% de los tenedores de títulos, que representan el 92,5% del Capital.

Nuestros lenguaraces se dedican ahora a ver como siguen embarrando la cancha, por lo que creo conveniente que en todo momento tengamos presente que:

1) La jurisdicción de los Tribunales de Nueva York está convalidada por uno de los primeros decretos de la dictadura civico-militar en 1976. Lleva la firma de Videla y Martinez de Hoz, que una vez firmado el decreto modificatorio del Codigo Civil, comenzaron a engrosar nuestra deuda externa, según se puede ver en el cuadro inserto. Cabe recordar aquí algún post en este mismo blog, donde Videla explicitó los objetivos del Golpe de Estado Cívico-Militar de 1976 (Ver acá) Como estas son las deudas originantes del matete, seguimos "pegados" a la Justicia (¿?) Neoyorquina, que ni siquiera es "La Justicia" de los EEUU, sino de uno de sus estados. Todo lo demás que fue engrosando la deuda, fueron refinanciaciones de aquellos créditos de la dictadura, "blindaje" y "megacanje" incluídos.

2) No voy a entrar a repetir lo que todos ya sabemos sobre la actuación de Griesa en defensa de algunos tenedores de bonos que no entraron al canje. Solo cabe agregar que su actuación impide que los acreedores cobren. Situación a la que la República Argentina es totalmente ajena.

3) El mecanismo de pago a los acreedores es indirecto, es decir, nuestro país no paga a cada acreedor en forma individual, sino a través de bancos especializados, (New York City, Bank of New York Mellon) que reciben el monto total del vencimiento en un fideicomiso (o sea una cuenta especial de donde no se pueden extraer fondos mas que para hacer los pagos a los titulares de los bonos que están perfectamente individualizados). La obligación contractual de la Argentina se extingue en el momento en que deposita los fondos en el Banco indicado por el tenedor de los bonos. Por lo tanto, la Argentina pagó, y NO está en default.

4) Dado que ese mecanismo de pago, que no es ningún invento nuevo, sino que es un procedimiento universalmente utilizado desde hace muchos años en el mercado financiero internacional, ha resultado vulnerado en perjuicio de nuestros acreedores, por un fallo "extravagante" (según el propio Gobierno de los EEUU) de un Juez Provincial con severas limitaciones intelectuales (de las versiones taquigráficas surge claramente que de Derecho Internacional no tiene ni pálida idea) agravadas por su avanzada edad, queda demostrado que se están haciendo los pagos en un lugar de absoluta inseguridad jurídica.

5) Lo que se propone: abrir la posibilidad el pago sobre cuentas de Fideicomiso del Banco de la Nación Argentina, a los efectos que aquellos acreedores que lo crean conveniente, se puedan hacer de su dinero sin que nadie les manotee los pagos a la pasada. Por otra parte, abrir otro fideicomiso en el BNA donde se irán depositando los fondos que corresponderían  hacer a los bonistas que no entraron en el canje, tal como si lo hubieran hecho. Esto no será obligatorio para los acreedores. Aquellos que quieran seguir cobrando en otros Bancos lo seguirán haciendo, eso si, por su cuenta y riesgo...

6) Esto NO ES UNA REAPERTURA DEL CANJE. No se puede reabrir algo que no se ha cerrado. Ya hace un tiempo que nuestro Congreso, por amplia mayoría (donde tambien votó favorablemente la oposición) introdujo una modificación a la llamada "Ley Cerrojo" para permitir que los que no habían entrado en los dos primeros canjes lo pudieran hacer (eso si, en las mismas condiciones que los anteriores adherentes).

Bueno, amigo, aqui le dejo esto que he tratado de hacerlo lo mas sencillo posible, para que lo pueda utilizar ante la "inundación" de opinadores interesados que se aprovechan del desconocimiento de la "gente" sobre estos temas. Gente de por si predispuesta a creer cualquier bolazo por desorejado que éste sea, siempre y cuando sea contra la "Señora" y el "jovencito", sin olvidar a los demonios de "La Cámpora" y cuanto mas complica esto a Boudou...

Antonio (El Mayolero)

domingo, 17 de agosto de 2014

Un complemento al posteo anterior.

La urdimbre cívico-militar y el huevo de la serpiente

Año 7. Edición número 326. Domingo 17 de agosto de 2014

Ignacio, Guido Montoya Carlotto. La trama de la apropiación lo llevó a Olavarría.

OTRAS NOTAS

  • La conferencia de prensa de Guido Montoya Carlotto resultó tan sorprendente como, en los días previos, que Ignacio Hurban es en verdad el hijo de Walmir Oscar Montoya y Laura Carlotto. Al principio, la emoción, las lágrimas, la alegría compartida, ocuparon la escena. Con el correr de las horas, las noticias incorporaban datos inquietantes. ¿Cómo habría llegado un niño recién nacido en un campo de concentración en plena dictadura a ser criado por un matrimonio de peones rurales en Olavarría?
  • Imposible eludir el comentario de los que saben del origen. “Sos de Olavarría, ¿no? ¿Y qué dicen allá?” Hasta este momento, esta semana, cuando la sorpresa y la emoción (todo junto) llegaron con esta bendita aparición, la pregunta hibernaba desde hacía 17 años. Remontarse a 1997 lleva a recordar el recital prohibido de los Redondos en… Olavarría.
  • Ignacio Hurban solía tocar el piano que tiene junto a una ventana de su casa casi todo el tiempo que podía. De vez en cuando salía a caminar con su perra por el cerro Fortabat y contemplaba el poco paisaje que aún queda por disfrutar en tierras donde la extracción de cemento hizo estragos. Después volvía, seguía con el piano o elegía entre los muchos libros de su biblioteca, y se sentaba a leer a la sombra del sauce que tiene en el fondo del patio.
  • El tercero para Menéndez
  • El próximo jueves serán juzgados ante el Tribunal Oral Federal (TOF) de Mar del Plata los civiles Emilio Felipe Méndez y Julio Manuel Méndez, el ex suboficial mayor José Luis Ojeda y los ex coroneles Julio Alberto Tommasi y Roque Italo Pappalardo. Están acusados de los delitos de privación ilegítima de la libertad, tormentos y homicidio de Carlos Alberto Moreno, un abogado laboralista de Olavarría. El juicio se desarrollará en el aula magna de la Universidad Nacional del Centro de la provincia de Buenos Aires (Unicen), en Tandil. Darán su testimonio más de 70 testigos.
  • Es diputado nacional (FpV) por la provincia de Buenos Aires. Pero, como anunció hace un par de días en la Cámara, “hoy habla el tío”. Entonces, Remo, el tío menor de Guido Montoya Carlotto, habla: “Encontrarlo, reencontrarnos, fue una enorme conmoción y una explosión de alegría. Tratamos enseguida de conectarnos entre la familia, con mis hermanos, con nuestros hijos. En un primer momento, nos reunimos en la sede de Abuelas para tener toda la información, con una enorme alegría. No es para menos, se trata de una búsqueda de 36 años. Al encontrar a Guido, pensé mucho en Laura.
En la historia oculta de los vínculos socioempresariales con el Ejército, en Olavarría se urde una trama social, económica y represiva que depositó a Guido Montoya Carlotto bebé, recién arrancado de su madre cautiva, en una chacra en el medio de la pampa donde debía crecer ignorante de su origen. Diez años atrás, en la presentación del Informe de la Memoria –donde las 28 historias de desaparecidos olavarrienses se hicieron imagen y palabra– no podía imaginar Estela Carlotto que estaba tan cerca del hijo de su hija. “Este libro encierra la historia de ustedes. Y esto me produce mucho pudor, siendo yo de otro lado”, dijo en el Concejo Deliberante aquel 18 de agosto de 2004. “Nos han querido borrar la memoria”, se plantaba entonces. Hoy las preguntas son: ¿por qué Olavarría? ¿De qué modo se cobijó el huevo de la serpiente?
El nacimiento de Ignacio - Guido y la firma del certificado que lo legitima abren un abanico de posibilidades que incluye a dos médicos de la Bonaerense y uno del Ejército. Mientras que el productor agropecuario Carlos Francisco Aguilar fue, según la coincidencia de testimonios, quien depositó el bebé en manos de los puesteros, las líneas de militares que tenían peso más allá de las fronteras de la ciudad son cuatro. Tres de ellos mantenían un vínculo con Aguilar: Ignacio Aníbal Verdura, Filiberto Salcerini (asesor de Ramón Camps) y Benjamín Cristoforetti (cuestionado por Abuelas en 1986 por haber asesorado en Inteligencia a los golpistas bolivianos del ’80). ¿Quién era quién en esta historia de poder y de crueldad?
La prehistoria. Guido Montoya Carlotto, cuando era Ignacio Hurban, creció en el paisaje bucólico de la estancia Los Aguilares y en las mañanas de la pampa helada aprendió a leer en la escuelita de Cerro Sotuyo. Con el pasado amputado, se hizo persona atravesado por las dos patas que conformaron la identidad de la ciudad en su prehistoria: la fertilidad de una tierra negra y abonada de sangre donde los militares que disputaban territorio imaginaban la producción agropecuaria como médula del pueblo por nacer. Pero desconocían que la verdadera riqueza estaba bajo sus pies. Cerro Sotuyo fue uno de los primeros aglutinantes de gente alrededor de la minería. De allí brotaría el pedregullo y los adoquines con los que Dardo Rocha soñó, en 1881, para que picaran los presos de la cárcel naciente.
A su alrededor, trabajadores, ex presos, familiares y penitenciarios alzaron sus casas. Y nació Sierra Chica. A la sombra del extramuros, se crió por los años ’30 Helios Eseverri, uno de los dos intendentes que se repartieron 40 años de historia de la ciudad. El mismo que en 1996 prohibía el recital de Los Redondos en el club Estudiantes. El mismo que escandalizó sosteniendo como director de Control Urbano a Omar Pájaro Ferreyra, un sargento acusado de delitos de lesa humanidad en Monte Peloni, hoy preso en Marcos Paz.
Eran los rudimentos de Olavarría, nacida en 1867 y marcada a fuego por el campo, la piedra y el castigo. Y por una cultura patriarcal que le atravesará su historia de dominación vasca, desarbolada y marcadamente autoritaria: Alfredo Fortabat (fundador del imperio Loma Negra en la alborada del siglo XX), Carlos Víctor Portarrieu (14 años intendente entre elecciones y dictaduras) y Helios Eseverri (más de 20 años en el municipio, entre finales del siglo XX y principios del XXI).
Guido Montoya Carlotto contaba su vida en horas cuando llegó a Los Aguilares. Carlos Francisco Aguilar lo puso en los brazos de Juana María Rodríguez y Clemente Hurban como una semilla a llanto vivo. Fue un día de 1978, en la oscuridad más negra de la dictadura. Que sonaba lejana a pesar de la cercanía con el Monte Peloni, el centro clandestino que se abrirá como una panza monstruosa a la Justicia a partir del 22 de setiembre.
“Hasta que la muerte los separe”. El 6 de octubre de 2014 hubiera festejado los 75 sin imaginar siquiera los vientos huracanados que por estos días hacen trizas los cristales tan prolijamente preservados de su familia. Carlos Francisco Aguilar –Pancho o Panchito, para los suyos– era el más fiel representante de esa burguesía algo tosca que entremezcla el perfil agropecuario de una ciudad cincelada centenariamente por picapedreros. Hijo de Francisco Aguilar, de quien heredó la tierra, no fue un gran empresario y nunca llegó a la cúpula de entidades de poder, como la Sociedad Rural –que intentó desprenderse de su nombre y publicó una aclaración el jueves 14 diciendo que la máxima jerarquía que alcanzó fue de vocal entre 1994 y 2001– o el club Estudiantes. Tuvo una fugaz participación política como candidato a concejal suplente en una lista del PRO en 2007 y simpatías eternas por el menemismo. Se lo describe como más amiguero y entrador que talentoso para los negocios.
A su misma generación pertenecían tantos de aquel grupo que hacia los ’60 confluía con desparpajo en el Casino de Oficiales, frente al municipio de la ciudad, en el que entre música y café, los fines de semana, se armaban y desarmaban romances que, en algunos casos, serían coronados con aquel “hasta que la muerte los separe”. Pero no sólo se trataba ir a la caza de un matrimonio conveniente. También era, en ocasiones, escenario del jolgorio nocturno de ciertas franjas de la clase pudiente. Lejos, muy lejos estaban todos ellos de este presente en que se profundizan tanto las distancias.
En 1949, el Regimiento de Tanques 2 Lanceros General Paz se había asentado en Olavarría. Y con él empezaban a llegar jóvenes aspirantes a la carrera militar de diferentes partes del país. El entrerriano Filiberto Salcerini o el porteño Benjamín Ernesto Cristoforetti serían de la partida. Para ellos, con el correr de los años, Carlos Francisco Aguilar devendría también en Panchito.
Ciertas familias encumbradas de la ciudad pugnaban entonces por “ubicar” a sus hijas con jóvenes uniformados casi como una prolongación de una alcurnia a la que no estaban dispuestas a renunciar. Las chicas vestían tailleur con chaqueta, y los jóvenes, por las noches, traje azul.
Es entre 1960 y 1963 que Cristoforetti pisó Olavarría por primera vez. Una ciudad que entonces tenía apenas la tercera parte de los habitantes con los que cuenta hoy. El Cristo, como muchos lo conocerían, regresa a la capital del cemento en diciembre de 1964 con el grado de teniente primero. Y como un designio de esos lazos de eternidad, en abril de 1969 se unió en matrimonio con una de aquellas jóvenes con las que supo bailar en el Casino de Oficiales, antes de que lo trasladaran a los vastos terrenos del cuartel: Norma Mabel Briozzo. La misma que hoy lo sigue acompañando en los estertores de su vida, internado en el Hospital Militar.
Salcerini, en cambio, quedaría prendado de Raquel, una de las hermanas Fassina, familia de la más exquisita prosapia. Tanto, que una de las arterias que circunda la ciudad lleva ese nombre. Y que –mágico vericueto del destino– se cruza con la calle Aguilar en uno de los barrios que carga, desde hace algunas décadas, con el estigma de “zona de delicuentes”. Y aunque quizás aquella calle no se encolumne con la genealogía de Carlos Francisco, conduce simbólicamente a Eulalio Aguilar, primer “presidente de la corporación”, figura germinal y antecesora del intendente, en 1879.
Aquellos jóvenes de los ’60 –con una persistencia en el tiempo– más tarde se nucleaban en un grupo religioso apadrinado por el sacerdote Efraín Sueldo Luque, el mismo que años después, por orden del nuncio Pío Laghi y del cardenal Juan Carlos Aramburu, debió investigar y redactar un informe sobre la masacre de los curas palotinos, en el barrio porteño de Belgrano.
La ligazón de Carlos Francisco Aguilar con el catolicismo iba, sin embargo, mucho más allá. Un olavarriense relató un particular encuentro en la sede vaticana. Vicente Espeche Gil, embajador argentino ante la Santa Sede, entre 2000 y 2004, se presentó como “primo de mi querido Pancho Aguilar”. Miembro del Departamento de Laicos del Episcopado e integrante del consejo de redacción de la revista ultracatólica Criterio, Espeche Gil había reemplazado, por decisión de Fernando de la Rúa, al menemista Esteban Caselli con el que el primo de Aguilar había protagonizado una discusión de ribetes escandalosos.
Entrados los tumultuosos años ’70 cada quien perfilaba su camino. Las esposas de los militares que adquirían renombre público en el fragor de la sangre, el horror y las balas optaban por un silencio en el que nada se preguntaba y nada se respondía. Y entre los secretos escondidos bajo siete llaves había quedado sepultado, hasta el 2 de junio pasado, el origen –que quemaba a quien se le arrimara a la verdad– de Ignacio-Guido: ¿quién lo había entregado a los brazos de Pancho Aguilar para satisfacer los deseos incumplidos del hijo propio de Clemente y Juana Hurban?
Los cuatro nombres. En ese mundo que, a todas luces, continuaba con su ritmo peculiar, que aportaba conniventes silencios o que avalaba tras las sombras, emergen cuatro grandes nombres que, desde las Fuerzas Armadas, tenían un peso medular más allá de las fronteras de la ruta nacional 226. Aunque tres de ellos habrían tenido un vínculo más o menos cercano con Aguilar.
No así Luis Máximo Premoli, coronel retirado que actuó como becario en los cursos de la Escuela de las Américas, a mediados de los ’60 (en tiempos en los que los entonces jóvenes Salcerini o Cristoforetti danzaban en el Casino de Oficiales de Olavarría), que supo compartir amor con Amalia Lacroze de Fortabat, entonces dueña de Loma Negra, empresa ahora investigada como presunta instigadora “por codicia” del secuestro y homicidio del abogado Carlos Alberto Moreno.
Ignacio Aníbal Verdura, ex jefe del Área 124 y responsable del Regimiento de Caballería de Tanques 2 de Olavarría, desde el 5 de diciembre de 1975 hasta el 4 de diciembre de 1977, solía permitir que Aguilar guardara sus caballos en el regimiento. Perteneciente a otra generación (era diez años mayor que el productor agropecuario) compartían numerosos amigos comunes.
Verdura es el mismo que en mayo de 1986 fue denunciado como uno de los responsables del atentado fallido contra el presidente Raúl Ricardo Alfonsín, cuando era comandante en jefe del III Cuerpo de Ejército.
Cristoforetti y Salcerini, en cambio, tenían una cercanía por nexo generacional –y en uno de los casos, parentesco político– con el entregador del nieto de Estela de Carlotto. Benjamín Ernesto Cristoforetti hizo en 1971 –según información exclusiva del Ministerio de Defensa de la Nación– cursos de Inteligencia que lo habilitaron para revistar en el Destacamento de Inteligencia 122 de Santa Fe. Entre 1973 y 1975 sus pasos lo llevaron al Batallón de Inteligencia 601 y a la Escuela Superior de Guerra y, en comisión especial, a una Tucumán manejada –de cara al Operativo Independencia– por Antonio Domingo Bussi. “En sus legajos consta la felicitación del comandante de Institutos Militares, Santiago Omar Riveros, de Campo de Mayo –actualmente condenado a perpetua– por una comisión en el Departamento de Inteligencia entre finales del ’77 y principios del ’78”.
Cristo y Camps. Ocho años más tarde los vientos de cambio posicionaban a Cristoforetti en otro lugar. Cuando el Senado de la Nación debatió, en abril de 1986, 109 pliegos de ascenso de oficiales superiores del Ejército, cinco de ellos fueron cuestionados por Madres, Abuelas y el CELS. Entre ellos el de Cristo, por su rol de asesor en el golpe militar de los narcogenerales bolivianos hacia 1980, como especialista en inteligencia militar. El mismo Cristo había sido parte, entre el 1º y el 3 de septiembre de 1980, en Buenos Aires, del Cuarto Congreso de la Confederación Anticomunista Latinoamericana presidido por el dictador Carlos Suárez Mason. Sus legajos duermen tranquilamente en los archivos del Ministerio de Defensa de la Nación. No tiene imputaciones penales por delitos de lesa humanidad. El recorrido de Filiberto Salcerini lo ubica como un personaje de oscuridad y preponderancia en Olavarría. Y con una conexión íntima con los más altos mandos de la Jefatura de Policía de la provincia: era asesor de Ramón J. Camps. Veintiún días antes del golpe del 24 de marzo, llegaron a la Comisaría 1º de Olavarría (en donde funcionó también un centro clandestino de detención) dos radiogramas: “Disponga alojamiento personal Operativo Halcón a cargo Ttte. Cnel. Salcerini y unidades uso civil. Ante posibles hechos se abstendrá dar información distintos medios publicidad su jurisdicción” (sic). Y el segundo advertía que “a partir presente recepción dispondrá acuartelamiento totalidad personal anulado patrullaje y vigilancia motivo opera en esa a cargo suscrito” (sic). En los dos estaba la firma del general Camps.
Salcerini, que murió en 2009, aparece en el Informe de la Memoria de Olavarría –construido hasta en los más mínimos detalles por el sobreviviente Mario Méndez– como quien habría comandado los operativos que concluían en “secuestros y detenciones clandestinas de personas jóvenes”. Esas detenciones “no figuraban en registro alguno y se ordenaba al personal el máximo silencio” y “eran efectuadas por personal de confianza del grupo que componían policías locales de alta graduación, militares de la guarnición local y hombres de la Jefatura de Policía, que generalmente eran comandados por el teniente coronel Filiberto Salcerini”.
La Cacha y Loma Negra. Luis Alejandro Seambelar (urólogo) y Julio Sácher (ginecólogo) eran médicos de policía cuando esa vida mínima que era Ignacio cayó en las afueras de Olavarría, arrebatado de la piel de Laura Carlotto para ser hijo de los puesteros de Francisco Pancho Aguilar. Augusto López Villamide era, en tanto, el médico del Regimiento de Tanques 2. En diciembre de 2013, ante el juez federal de Azul, Martín Bava, Seambelar declaró que su jefe “era Julio Sácher”. El urólogo está procesado como “coautor penalmente responsable del delito de aplicación de tormentos agravados por ser las víctimas perseguidas políticas”, con prisión domiciliaria en una casa de Mar del Plata, a seis cuadras de la sede de Abuelas.
Apenas meses antes del nacimiento de Guido, Olavarría aceptaba con quietud y ojos cerrados el secuestro de casi una veintena de jóvenes militantes de la Jotapé. Luis Seambelar firmaba el acta de defunción de Jorge Oscar Fernández, torturado con saña en la mesa de la cocina de sus padres, de donde lo arrancaron cinco días antes de la primavera.
Un año antes el abogado Carlos Alberto Moreno había pagado con la vida el enfrentamiento con la cementera Loma Negra por la silicosis que afectaba a los obreros a partir de su contacto con el sílice. El Tribunal que juzgó a sus asesinos, presidido por el juez Roberto Falcone, condenó por primera vez a dos civiles por delitos de lesa humanidad. Y ordenó investigar la responsabilidad de la empresa Loma Negra en su secuestro y muerte y la de Jaime Smart, ministro de Gobierno de Ibérico Saint Jean. Smart es, además, quien entregó el centro clandestino La Cacha (La Plata) al Servicio Penitenciario Federal. Patricia Pérez Catán aseguró a la Conadep desde Ginebra, en 1981, que vio al abogado olavarriense desaparecido José Alfredo Pepe Pareja en La Cacha hasta junio de 1977 cuando fue “trasladado” con destino desconocido. Los secuestradores de Pareja dependían jerárquicamente de Ignacio Aníbal Verdura.
Cinco meses más tarde, llegaría a ese siniestro centro –que heredó el nombre del mítico personaje de García Ferré, Cachavacha, la bruja desaparecedora de niños– una jovencísima Laura Carlotto con tres meses de embarazo. Y hacia junio del ’78 se abren tres puertas posibles para el escenario del parto: La Cacha, la maternidad de la cárcel de Olmos (a escasos 500 metros del centro clandestino) o el Hospital Militar de Buenos Aires, donde hoy transita los últimos tramos de su vida el coronel retirado Benjamín Ernesto Cristoforetti.
Partos certificados. El silencio cementerial que cubría a la ciudad no admitía grietas ni indiscreciones. Los desaparecidos no estaban, no eran (según la definición de Jorge Rafael Videla) y sus familias fueron estigmas para vastos sectores sociales. Hijos y padres estaban en su lugar. Y nadie osaba cuestionar parecidos inexistentes, ausencia de fotos de embarazos y titubeo ante preguntas básicas. El encubrimiento se sostenía, además, por la negativa a allanar el camino de los chicos adoptivos al conocimiento de sus orígenes. Sería recién en el tránsito de los ’90 cuando se institucionalizaría la decisión y la sugerencia activa del derecho a saber.
Ignacio Hurban era parte de ese silencio agobiante. Agravado por la lejanía: el campo lo vio crecer sano y feliz. Pero a la vez clandestino de su identidad, oculto como para siempre. Hasta que la música le activó todas las alarmas, le quitó la hache y lo volvió urbano para encontrarse por fin en la antigua y porteña casa de Virrey Cevallos al 600, donde se domicilian las Abuelas. En aquellos años ’70, a la hora de un nacimiento, los médicos certificaban que habían asistido o constatado un parto. Resta responder cuál de las dos modalidades eligió el firmante para justificar la inscripción de Ignacio.
Los protocolos eran dobles: uno quedaba en el Registro Civil de Olavarría y otro se archivaba en La Plata. Los últimos sobrevivieron hasta la gran inundación de 2013, cuando casi todo se perdió en las oficinas de 1 y 60. Los de Olavarría están en debate: mientras hoy –según las autoridades actuales– toda información es inaccesible a la prensa por orden judicial, también hacen la salvedad de que la mayoría de las constataciones médicas desapareció entre las aguas aluvionales de la inundación de 1980.
Lo fundamental, según otros testimonios, es que los protocolos del ’78 fueron salvados a tiempo: horas antes de la crecida se trasladaron los libros con los datos desde 1886 hasta 1979. De 1978 existen cinco tomos de nacimientos y se cree que el protocolo de Ignacio Hurban debe figurar entre el final del tercer tomo y el principio del cuarto.
La historia enterrada. Mientras Olavarría se iba desprendiendo –de la mano del saqueo de la dictadura y las crisis posteriores– de su sello de ciudad del trabajo, industrial y cementera, Ignacio Hurban comenzaba a amar la música. A escucharla y a hacerla. Sin comprender muy bien de qué sangre le llegaba ese fuego. El secreto de su historia era guardado fielmente a partir de lo que habría sido un pedido de Aguilar: hasta después de su muerte, nada debía saberse. En marzo murió y en junio Ignacio supo que tenía otra historia. Enterrada con tanta eficacia que su nombre nunca sonó en una ciudad que aún hoy insiste en la sospecha de varios hijos de desaparecidos crecidos a la sombra de apellidos troncales.
La Olavarría de los ’90, cuando Ignacio circulaba entre la adolescencia y la juventud, optó por un perfil carcelario y represivo: la Unidad Penal 2 de Sierra Chica (ya legendaria por el motín de 1996, por las oscuras historias de canibalismo y de fútbol con la cabeza de un interno asesinado) a la que se anexaron dos cárceles más, una escuela de policía y un centro de reentrenamiento policial. Es la identidad bicéfala de la ciudad: el castigo –el panóptico de Bentham como un ojo vigilante desde la cárcel y las cámaras de seguridad– y la producción: cemento, dolomita, soja, maíz, trigo y 790.370 cabezas de ganado que la colocan en la cúspide de la concentración de hacienda en la provincia.
Como un piedrazo sobre las mansas aguas, la aparición de Guido Montoya Carlotto en la ciudad de la piedra y el cemento abrió descarnadamente las pústulas que asoman desde el fondo de la tierra. Allí donde tantos reconocen ahora saber que Ignacio Hurban era “adoptado”, se entrecruzan las miradas de mutuas sospechas, de recriminaciones y de desprecio. Olavarría ya nunca más será la misma. Hay una parte de sí que había quedado sepultada por décadas y ahora, mientras lentamente se descorre el velo de la mentira, el espejo –sin posible vuelta atrás– deja al desnudo la médula profunda de su identidad.
Medios y solicitadas
Las estructuras sociales, empresariales y militares del poder tuvieron aliados de alta fidelidad en los medios de comunicación. El diario El Popular sostuvo durante décadas a un periodista que defendió incansablemente el terrorismo de Estado, hasta su despido a mediados de los ‘90: Octavio Físner Oliva. En 1999, el matutino cumplió cien años y pidió disculpas “por los errores cometidos”. El diario Tribuna, vespertino cerrado hace ya muchos años, mantenía una línea aún más dura. El periodista de El Popular, un encargado de policiales de Tribuna y el apellido de uno de sus dueños aparecían en una solicitada en defensa de Ignacio Aníbal Verdura cuando el telón comenzaba a levantarse y a desnudar el horror en carne viva. Fue el 14 de febrero de 1984, en respuesta a una nota de la APDH Olavarría, y adhería también un grupo de buenos vecinos, amigos de los militares, integrantes de la burguesía agroganadera y empresarial que sostenía el poder en la ciudad. La lista de firmas es una pintura perfecta de esa Olavarría en la que creció Ignacio, y sus apropiadores eran los patrones de una gran estancia con municipalidad, iglesia y plaza al medio. En el texto, Verdura es una bella y generosa persona. La misma que será sometida a juicio en septiembre por torturas, crímenes y desapariciones en la causa por Monte Peloni. Treinta y siete años después.
Firmaban, entre otros, Juan G. Becker (dueño de una empresa láctea), Octavio F. Oliva y Federico Prester (periodistas de El Popular y de Tribuna respectivamente), Pedro Ressia (martillero), Salvador Aitala (empresario fideero), Héctor M. Eyheramendy (dirigente ruralista), Mariano Girgenti y Mario Giaquinta, (empresarios de seguros), Antonio Alem (dueño de una cabaña), BrankoZuljevic (directivo de una empresa de bolsas industriales) Pedro P. Cura (contador), Edgardo A. England (empresario inmobiliario), Mario Elbey (panadero), Torcuato Emiliozzi (uno de los legendarios hermanos Emiliozzi), Eusebio Bouciguez (influyente empresario), Carlos Blando (dueño de una cochería), José Buglione (poderoso estanciero), Fermín Cajén (agroganadero), Roque Modarelli (repuestos de automóviles, con grandes contacto en el TC), Vicente R. Tesone (estanciero).
LU32, la radio AM de la ciudad, tuvo dos interventores militares y una especie de dictador en democracia. El primero: Walter “Vikingo” Grosse, imputado por delitos de lesa humanidad, preparado en el paquete de represores que la Justicia abrirá en septiembre. Calificado como especialmente sanguinario, sembró el terror en la radio cuando entraba con una fusta, golpeaba los escritorios y ponía las botas lustrosas sobre la mesa como para definir, en su condición de capataz de Dios sobre la tierra, qué era el bien y qué era el mal.
Después llegaría el teniente coronel José Ávalos, sin imputaciones en las causas de la represión, pero con un detalle social de suma importancia: estaba casado con Clara Mercedes Fassina. Avalos, Salcerini y Aguilar eran, entre sí, familiares políticos.
Aclaración
Una necesaria aclaración sobre las fotografías publicadas la semana pasada en la producción de tapa “Guido, el 114”. La foto principal de la nota “La vida de un tal Ignacio Hurban” es autoría de Elizabeth Kenny. La foto secundaria es gentileza del diario El Popular, de Olavarría, lo mismo que la imagen que ilustró la entrevista inédita titulada “Todo aparece”.

sábado, 9 de agosto de 2014

El aire limpio y las telarañas de los rincones y los pozos ciegos.

Hace ya muchos años, demasiados para mi gusto, pero las cosas se dan así... Yo tendría quince o dieciseis años y seguramente por haberse agotado su capacidad, en la chacra en que vivimos tantos años, mi viejo decidió que había que hacer un nuevo pozo ciego. Cavado el nuevo, restaba la tarea de clausurar y tapar el anterior. Para lo cual, la tierra del nuevo había sido acopiada al lado del anterior. Me dispuse a la tarea, pero mi padre "mandó parar". Fue al pueblo y al rato volvió con un par de bolsas de cal viva. Las volcó íntegramente en el pozo a tapar y me dijo: "Los resumideros no se pueden tapar con tierra así nomás, hay que ponerles cal viva, porque si no, pasan los años y un día alguien pisa ahí y la mierda le salta a la cara".

Esta semana alguien pisó el viejo resumidero que en los pagos Olavarrienses creyeron haber tapado, y la mierda saltó a la cara de una sociedad (o una buena parte de ella) que por años había echado al olvido complicidades, hipocresías y falsedades.

Gente de pro (como se decía antes), "decente y principal" al decir de Jauretche había cerrado las ventanas y las puertas de una de las habitaciones. Amparados en su posición dominante y abusando de los lazos de lealtad que suelen tejerse entre Estancieros y sus puesteros, con esas características diferenciales a la relación empleador-empleado de las ciudades, que los que hemos transcurrido la mayor parte de nuestra vida en el campo sabemos detectar, como quien le regala un cachorrito, le "regalaron" un hijo a su puestero.

Sus conciencias quedaron en paz; gente de misa y comunión diaria, que no solamente dominical, hicieron un acto encomiable a la luz de sus convicciones religiosas y sociales. Una "obra de bien". Y de paso un servicio patriótico al alejar a ese bebé de la nefasta influencia que pudieran tener sus familias legítimas, nido de subversivos.

Que la madre de ese bebé fuera mantenida en cautiverio durante siete meses hasta la culminación de su embarazo, y luego sacrificada tal como una vaca luego de una cesárea, era para ellos algo natural. Se había salvado el ternero.

Pero en su religiosidad ficticia se olvidaron de medio o tres cuartos del Nuevo Testamento, y el amor, el tesón y la perseverancia, unidos a la voluntad política de gente que "no dejó sus convicciones en la puerta de la Casa de Gobierno" fueron horadando de a poco la piedra de la hipocresía. Y por mas que el granito de Cerro Águila allí detras de Colonia San Miguel sea muy duro, un día se partió. Y así se abrió la puerta tantos años cerrada, y además también la ventana.

Ahora como quien abre esa habitación 36 años cerrada, aparece el polvo acumulado, y las telarañas en los rincones. Y esa sociedad debe enfrentarse a la realidad de su hipocresía, de su complicidad, de los fantasmas de su pasado, del contenido de aquel viejo pozo ciego, que imprevistamente (para ellos) les enchastró la cara.

Ignacio "Pacho" Hurban o Guido Montoya Carlotto, ahora tiene su familia completa. Quienes lo criaron con todo amor, y le dieron la base y el apoyo para convertirse en un destacado profesional de la música, no hicieron ni mas ni menos que lo que Valmir Montoya y Laura Carlotto hubieran hecho por él. Sus verdaderas abuelas, sus tíos y tías de las familias Montoya y Carlotto. Todo un encadenamiento de hechos felices que Ignacio o Guido (él decidirá) deberá ir procesando en su alma, pero que conduce a presagiar un final felíz.¡Que no cualquiera tiene tres familias!

Él ya nada tiene que ver con la tarea que una parte de la sociedad Olavarriense deberá emprender. Ya abrió la puerta y la ventana, el aire viciado del encierro, la mugre y las telarañas no son su problema.

Antonio (el Mayolero)




viernes, 18 de julio de 2014

Dicen que nos fuimos del barrio.....

" Dicen que me fui del barrio,
  ¿Pero cuando? ¡Cuando!
  si siempre estoy llegando..."











Pero seguimos estando. Uno tiene una vida fuera del Blog, El Coronel no ha pasado a la clandestinidad como hace habitualmente en el verano (parece que acampar a orillas del Arroyo Los Gauchos en invierno no es lo suyo). Muy concentrado el hombre en sus actividades particulares + el Mundial de Futbol, lo mantienen alejado del teclado.

El que suscribe anduvo bastante absorbido en una serie de publicaciones durante 37 dias consecutivos con los cumpas de Pagina Popular en una serie donde fuimos volcando pensamientos, vivencias y experiencias propias y ajenas que se pueden ver acá.

Todo eso sin dejar de mantener un ojo atento a los diarios acontecimientos, que finalmente no son mas que repeticiones de argumentos y situaciones que a cada dia confirman que estos once años han producido la mas fenomenal caída de caretas que se registre en nuestra historia.

Adhiero a la Lanatesca tesis de "la grieta". En efecto, esa grieta siempre existió, desde los tiempos Virreinales a lo largo de nuestros 214 años de historia primero como embrión y luego ya como Nación, siempre existió una división en nuestra sociedad. Sintetizada por el lema "Liberación o dependencia", estuvo latente todo ese tiempo. Desde los tiempos de Saturnino Rodriguez Peña y Beresford, hasta los tiempos actuales de caranchos vernáculos aliados incondicionales de buítres ajenos.

Claro, en muchos momentos de nuestra historia algun golpe de estado "terraplenaba" la grieta con un manto de silencio. Clausurada esa via en 1983, 31 años de gobiernos democráticos consecutivos, fueron clarificando quien era quien. Fue duro y doloroso en muchos momentos, y no dejará de serlo, ya que los llamados "poderes fácticos" (o sea los que tienen la sartén por el mango, y el mango también) van a luchar por mantener sus privilegios y sus prerrogativas de clase.

Y no podemos descartar que tengamos en el futuro algún retroceso. Porque los de la "sartén" además disponen del infinito poder de fuego que les brinda su poder mediático. Por algo, en los años  '70 y mas adelante, sus primeras inversiones fueron en medios de comunicación, y en generosos sueldos de comunicadores estrella. Ya fueran estos sueldos propiamente dichos o prebendas como el millon de pesos anuales que percibía la esposa de Bonelli por sus "clases de ingles" a los ejecutivos de Repsol. Y esas son las que salieron a la luz....

Pero de aqui en adelante, hasta en el mas pequeño centro poblado de nuestra patria, ya cada uno sabe quien es quien.

Admitir la realidad es la única manera de abordar la tarea de modificarla; la grieta está PORQUE SIEMPRE ESTUVO. Que algunos hayan creído que no existía es otra cosa.  Que algunos crean que fue este Gobierno el que la creó es otra cosa. Lo real es que si, la puso en evidencia.

"No me llenan con 4 mentiras los maracanases que vienen del pueblo a elogiar divisas ya desmerecidas y hacernos promesas que nunca cumplieron"



Antonio (el Mayolero)





lunes, 16 de junio de 2014

Frente externo-Frente interno

El fallo de la Corte Suprema de los EEUU en favor de los fondos buitres, abre una cantidad de cuestiones a las que deberemos atender, cada uno desde su lugar y de acuerdo a su esfera de responsabilidad.

Lo primero es lo primero: Llevamos ya once años con un proyecto político, cuya expresión en el área de la economía no exhibe resultados que nos hagan dudar que se ha manejado con seriedad e idoneidad. Consecuentemente en el aspecto diplomático, los resultados han sido también favorables.
Hemos salido del "default" con arduas negociaciones, que han permitido llegar a acuerdos con el 93% de nuestros acreedores sin que ello haya significado un deterioro en la calidad de vida de los argentinos. Muy por el contrario, se demostró en la práctica que el pago de las deudas mediante el "ahorro sobre el hambre y la sed de los Argentinos" (de ALGUNOS argentinos) solo era una de las tantas supercherías con que los colaboracionistas nos han intoxicado por generaciones.
Por lo tanto, si bien trae dificultades, nada nos hace pensar que no serán resueltas como se han venido resolviendo hasta ahora.
La Capitana está en el puente de mando y los oficiales y marineros, ya se han fogueado en muchas tormentas-

El frente interno: Paradojalmente, de acuerdo a criterios racionales debería ser el menos preocupante, pero lamentablemente no es así. Esa intoxicación de supercherías a las que aludí en el párrafo anterior, mas el el bombardeo diario a cargo de los herederos de Saturnino Rodriguez Peña y el "periodismo especializado" puede hacer flaquear a nuestros propios compañeros. Otros, obnubilados por el odio, se aprestan alegremente a afilar los serruchos con que cortarán la rama donde están sentados. Serán tiempos duros, tiempos de militancia, tiempos de templanza y de tomar nota.

Hace pocos días se cumplieron 70 años del desembarco en Normandía, que tuviera como primer resultado la liberación de Francia de la ocupación Nazi. Francia había sido ocupada y muchos franceses habían colaborado con los ocupantes. Será cuestión también de tomar nota de los colaboracionistas vernáculos, no sea que tengamos mas adelante que rapar algunas cabezas....

"...Cuando los pueblos agotan su paciencia suelen hacer tronar el escarmiento" (J. D. Perón)

Antonio (el Mayolero)

martes, 3 de junio de 2014

El Ing. Larrosa se preocupa (¡y se ocupa!)








Antonio, buenos días. A raíz del post del "Laberinto"(ACÁ) en que se encuentra la comercialización de granos (ventas directas con precios a fijar "retocados" por los exportadores e industria en desmedro de las bolsas de cereales) en el día de la fecha Clarin da cuenta de que existe la intención en el gobierno nacional, por acuerdo entre el Ministerio de Agricultura y la Comisión Nacional de Valores de sustitur el carácter voluntario por el de obligatorio a todas las empresas del Sector de difundir los volúmenes y condiciones transados en la compra/venta directa de granos.

Observo que el artículo del Blog no ha llamado la atención entre los asistentes al Fusilado, debo buscar la razón en el póco interés en el Tema expuesto o en quien lo Expone.

Días pasados agregaba que un estudio de ACREA cuantificaba en el 35% la comercialización de granos bajo la modalidad de "entrega con precio a fijar". Ahora he agregado otro, a raíz de la nota de Clarin, en los siguientes términos:

"Para aquellos que siguen el tema de la venta de granos con precio a fijar, otra vuelta más de tuerca: Para zanjar la compulsa entre los productores agrícolas y los exportadores por el verdadero precio de las cosechas, el gobierno tiene decidido obligar a todas las empresas del sector a declarar cada día sus compraventas de granos.
El registro obligatorio es avalado por el Ministerio de Agricultura y por la Comisión Nacional de Valores (CNV), que en los próximos días establecerán un mecanismo para que se conozcan las condiciones en las que se realiza cada operación.
A pesar de las posibilidades técnicas de hacerlo, no se conoce cuántos granos cambian de manos y mucho menos a qué valor. La declaración de los negocios que se realizan es voluntaria, no es obligatoria, y por lo tanto los precios de referencia que se publican no siempre resultan ser representativos de lo que realmente sucede en el mercado agrícola.
El gobierno estaría decidido a intervenir para evitarlo. De acuerdo a distintas fuentes, tiene resuelto corregir la situación obligando a que todo negocio con granos necesariamente deba ser declarado, para conocer no solo el precio promedio sino la modalidad de cada transacción.
La idea es que ahora sea obligatorio declarar cualquier operación, por más pequeña que sea, en una página web especialmente diseñada para estos fines.

Seguidamente el enlace publicado en sección política Clarin 02/06/2014 (http://www.clarin.com/politica/Obligan-empresas-declarar-compra-granos_0_1149485078.html )".

Reciba un cordial saludo.

viernes, 30 de mayo de 2014

Un club de París (que no es el Paris Saint Germain)

Desde mucho antes, nuestro comercio exterior había sido formateado de acuerdo a lo dicho por el Primer Ministro Inglés George Canning: "Inglaterra será el taller del mundo y la Argentina será su granja", tambien en 1827, luego del Empréstito de la Baring Brothers dijo :"«La cosa está hecha; el clavo está puesto, Hispanoamérica es libre; y si nosotros no desgobernamos tristemente nuestros asuntos, es inglesa»"

Consecuentemente, y luego de eliminado el inconveniente que significó el Gobierno de Dn. Juan Manuel de Rosas, el "formateo" se fue consolidando hasta culminar poco mas de cien años después, con el Tratado Roca-Runciman de 1933. En la práctica esto significó que empresas comerciales Inglesas ejercieran en la práctica un virtual monopolio en cuanto a nuestro comercio exterior. Carnes y granos y otros productos Argentinos pasaban por intermediarios (brokers) hacia otros países consumidores. En el otro sentido, brokers ingleses nos proveían de productos que importabámos de otros países, inclusive de aquellos con los que manteníamos buenas relaciones diplomáticas y lazos de hermandad. (El aceite de oliva español, pasaba por intermediarios ingleses, por ejemplo).

La 2ª Guerra mundial dificultó o directamente interrumpió estos canales de comercialización, y terminado el conflicto sucedieron otras cosas que ya tocamos y explicamos en Recuerdos de una Políitica Nacional, acá


Se pasó a una política exterior de tratados bilaterales, de Nación a Nación, en que nuestro país ofrecía sus productos directamente, (a través del IAPI) y a la vez negociaba el intercambio con bienes y productos que esos países por su parte estaban en condiciones de proveer a nuestras necesidades, como por ejemplo bienes de capital que permitieran el desarrollo industrial.

Esto, lógicamente generaba cuentas corrientes, cuyos saldos, como los de cualquier cuenta corriente, eran a veces favorables o desfavorables según fueran  los ciclos comerciales.


Obviamente que a los comerciantes ingleses (y a sus socios locales) este estado de cosas les resultaba igualmente molesto que la nacionalización de las AFJP y otras políticas nacionales actuales a esos mismos sectores. No fué simplemente una "gauchada" que barcos de la flota inglesa amunicionaran a la Flota de Mar al mando del Almirante Rojas.


Triunfante la "Libertadora" aparecieron los verdaderos motivos del levantamiento armado. O sea restaurar la dependencia y el estado de cosas al período anterior, aunque ya no fueran los ingleses los que tenían la manija. Rápidamente se terminó con el comercio bilateral, y al producirse el corte, como ya explicamos quedaron saldos de cuenta corriente favorables a Francia, Alemania, y otros países, que en lugar de ser cubiertos por nuestras exportaciones generaron una deuda. Y en lugar de saldarlos, se los consolidó, y se apeló a adherir al FMI para que nos "ayudara" a solucionar ese problema, con las consecuencias que vinimos padeciendo desde entonces hasta 2005. Quedaba entonces solo solucionar el "problema" que había disparado todo el procedimiento de enajenación de nuestro patrimonio; aquel Grupo de Países Acreedores, que dio en llamarse "Club de Paris" del cual fueramos causantes.

jueves, 29 de mayo de 2014

Nos informa "El Enfiteuta":

HAY MÁS VIENTRES | 28/5/2014
Informan que el rodeo vacuno crece por tercer año consecutivo
Según datos suministrados por el Senasa, se mantiene una curva positiva en el rodeo nacional. La provincia de Buenos Aires, principal productora de carne bovina, incrementó su stock en un 5%. En 2013 se registraron 51,64 millones de cabezas, una suba interanual del 1,3%.
De acuerdo con un informe de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, se mantiene una curva positiva hacia la recomposición de existencias bovinas, esos datos surgen del Servicio de Sanidad y Calidad Agroalimentaria del Senasa.

Con una diferencia positiva neta de 650.147 cabezas entre marzo de 2013 y mismo mes de 2014, la ganadería nacional continúa su tendencia alcista tras conocerse un nuevo incremento en el stock bovino, que aumentó por tercer año consecutivo, esta vez en torno al 1,3%.

“Esa diferencia positiva es producto del incremento de los vientres y 350 mil terneros y terneras nacidos durante la última campaña", dijo Jorge Dillon, subsecretario de Ganadería de la cartera agropecuaria, quien destacó una mayor participación relativa de hembras sobre el total. 

Además, el subsecretario enfatizó que "el stock vacuno aumentó por tercer año consecutivo" y recordó: "En 2012 y 2013, expresado en cifras redondeadas, los aumentos registrados estuvieron en el orden del 4% y 2%, respectivamente". 

De acuerdo con Dillon, es posible que el aumento registrado en la hacienda bovina nacional haya estado limitado "porque algunas zonas ganaderas de provincias como Salta, Santiago del Estero, Chaco, Formosa y el norte de Santa Fe, sufrieron procesos de sequías que afectaron los índices de preñez", explicó. 

También hubo recomposición en los rodeos de Buenos Aires, Corrientes, Entre Ríos, Río Negro, Misiones y Jujuy, indicó el subsecretario. En términos relativos, Río Negro concentró el mayor incremento de cabezas entre los 2013 y 2014. En la principal provincia ganadera, Buenos Aires, el stock vacuno se incrementó un 5% con un incremento en el rodeo de 863.569 cabezas respecto del año anterior.

miércoles, 28 de mayo de 2014

El Cro. Juan Enrique Cofone, nos hace la crónica.

Juan Enrique Cofone


El 25 de Mayo se cumplió el 204 Aniversario de la gesta revolucionaria de formación del primer gobierno patrio, si bien no se había obtenido la independencia del imperio español. Esta fecha se conmemora en momento que hay gobierno peronista y popular, donde se lleva adelante una política anti-oligárquica, antimperialista, integracionista con los países hermanos de latino-américa.

Yo fui invitado a concurrir a los actos de Plaza de Mayo por los compañeros de Nuevo Encuentro que dirige el compañero Sabatella y por los compañeros de M.I.L.E.S. dirigido por el compañero Luis D’elía, que desde ya les agradezco a Juan y Mario-

Quiero analizar lo que vi pero separado en dos partes: una es el acto en sí y otra es el discurso de la compañera Presidente Cristina.
El acto yo lo caracterizo como un acto popular, esencialmente democrático, anti-imperialista, anti-oligárquico y latino-americanista. Eso se vislumbraba en las imágenes como por ej. Tupac-Amaru, por supuesto jamás falta el Che Guevara, Chaves, Evita y Perón, Néstor y Cristina. había un ambiente de alegría, combatividad, y no de violencia como quiere la derecha inmunda. Fue un lugar no apto para gorilas porque, era tal la cantidad de pueblo que si un gorila penetrara ahí, moriría en el acto infartado, veneno puro para ellos. 
Mientras marchábamos uno de ellos nos tiró de un edificio agua y una botella de agua. Entonces hay que decir que era pueblo puro no contaminado. El movimiento obrero orgánicamente participó poco, pero si estaba lleno de trabajadores, solo ví globos gigantes en las alturas de la CGT que apoya el proyecto nacional, quiere decir que el que no miraba para arriba no se daba cuenta que estaban. De la izquierda solo ví una columna del PC – FJC y el MUD. Ahí no vi, ni los radicales, ni ninguno de los partidiuchos televisivos de la burguesía, por supuesto, en el resto de la supuesta “izquierda” están preocupados por congraciarse con derecha. Al único que ví fue a Macri y la Vidal por las pantallas gigantes en el Tedeun, en un segundo plano y con una cara de bronca y con la nariz tapada, para no sentir el olor a pueblo, se notaba que el odio los carcomía por dentro como un cáncer haciendo metástasis, son patéticos.

Tres cosas me llamaron la atención: la relación del pueblo con el Ejército, el cual repartió chocolate con sus cocinas de campaña, tiradas por los camiones verde oliva. La gente se sacaba fotos con los húsares de Pueyrredón. La otra la marcha y el ingreso de La Cámpora, estaban súper-organizados y disciplinados en grupos aproximados de 200 personas, en cada grupo adelante venía alguien con los caños tirando bombas y baterías, luego seguía una murguita de mujeres, moviéndose voluptuosamente al compás de los bombos, atrás seguía varios bombos, con tamboriles, redoblantes y trompetas, y detrás la gente con una bandera cada uno y en el medio un cartel grandísimo que los identificaba, eso en cada grupo pero yo conté seis cuadras, pero al llegar a la 9 de julio, mirando al costado eran cuadras y cuadras marchaban así bulliciosamente, haciendo temblar las paredes con sus bombos y bombas y organizadamente en grupos y todos jóvenes, ahí me di cuenta porque, los gorilas los odian, porque evidentemente es el recambio y me indica que hay mucha posibilidad de que esto continúe, a las hordas enemigas los irrita sobremanera, ese domingo el fin de ciclo, carajo ni se notó. Y tres no vi milicos con posturas represivas y amenazadoras, lo destaco.

Desde la mañana temprano comenzó a llegar gente a la plaza por todas las calles y diagonales, como por Avenida de Mayo, H. Yrigoyen, se marcho por 9 de Julio, por Corrientes era una movilidad tremenda y se acompañó a la Presidenta en su ingreso a la Catedral, por la tarde yo acompañe a la gente de M.I.L.E.S en la larga marcha con otras fuerzas, tuve la oportunidad de conocer al compañero Luis D’Elía con quien pude conversar y también vi muchísimas familias que llegaban solos;  no eran militantes hasta inclusive madres jóvenes con sus bebes en cochecitos. Bueno el ingreso a la plaza fue tremendo porque no cabía un alma, realmente estábamos hombro con hombro. Y cuando salió Cristina al palco fue apoteótico. Muy bien diez felicitado por los fuegos artificiales. La nota agradable y cariñosa fue cuando me saque una foto con la imagen de Tato Bores sentado en un escritorio con varios teléfonos.

El pueblo llegaba por conciencia y no por los choripanes como dice la gorda gorilona Carrió, que me acuerdo cuando le decía al facho de Grondona: “La gente dice en la calle que los quiere matar”. Choripanes si había pero teníamos que pagarlo.

Mi mente retrocedía al pasado, cuando los 25 de Mayo toda la basura gorila estaba en un palco con las manos cruzadas a la altura de la bragueta y las señoras gordas con sus tapados de piel viendo el desfile militar del brazo armado de la Oligarquía Terrateniente, Latifundista, Vacuna de la Sociedad Rural. En el presente fue un acto popular, y volviendo al pasado frente al Cabildo pretendí imaginarme como fue ese día de 1810, pensé que fue tan fervoroso y patriótico como este. Tengo que decir que hago mío esa metáfora que empleó el General Perón en su discurso al pueblo en esa misma plaza en el 73, “Tengo en mis oídos la más maravillosa música que es la voz de mi querido pueblo argentino”. Pues sí, sentí la música del pueblo, me sentí como pez en el agua, feliz, combativo y patriota y con fervor revolucionario. Estoy absolutamente seguro que estoy del lado correcto. “HASTA LA VICTORIA SIEMPRE”.

Juan Enrique Cofone
Tres Arroyos 28 de mayo de 2014

lunes, 26 de mayo de 2014

El Ing. Luis Larrosa, lo hace de nuevo. (¡Oh no de nuevo! ella decía...)

Ya no nos sorprende que tomen estado público estas cosas, cosas que hemos venido exponiendo desde el año 2009, cuando El Coronel nos hizo un lugarcito, para difundir algunas cosas que ya se venían practicando. ahora vemos que ARBA nos informa de esto.

Por otra parte, en Córdoba una vez mas, aparece una "nueva" cueva de malandras evasores según vemos acá, ¡y eso que es en una publicación de la Editorial Perfil! a la que no podemos sospechar de "kirchnerismo"...

A raíz de todo esto, nuestro colaborador, el Ing. Luis Larrosa nos envía esto,a lo que como siempre agrega una serie de cuadros respaldatorios, en 8 archivos adjuntos

Estimado Antonio, buenos días. Adjunto una reflexión de una nota periodística relacionada con la evasión en el comercio de granos o subfacturación. En alguna otra intervención he dado cuenta de lo que entiendo "cortaría por lo sano" todas estos idas y vueltas en torno a Declaraciones Juradas de existencia de granos, trazabilidad de la producción, etc. Sabrá usted justipreciar si cabe su difusión.

Diversos medios periodísticos entre ellos Telam,  dan cuenta en estos días que la Agencia de Recaudación Bonaerense (ARBA) registró una evasión fiscal en más de 20.000 campos de la Provincia; implicando un fraude 152 millones de pesos en el pago de Ingresos Brutos y Sellos. Todo esto merced al trabajo en conjunto entre dicho Organismo y la AFIP, valiéndose de un sistema de Monitoreo Satelital Integrado (MESI) que a través de la interpretación de imágenes satelitales e información fiscal de organismos de contralor permitió "comprobar si lo que se cosechó, en este caso, en la campaña de soja y maíz 2013-2014, entre febrero y marzo de este año, se condice con lo declarado y tributado ante el fisco bonaerense o ante la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP)".
http://www.telam.com.ar/notas/201405/64504-arba-detecto-evasion-fiscal-en-mas-de-20000-campos-bonaerenses.html
http://tiempo.infonews.com/2014/05/25/argentina-125086-arba-detecto-evasion-fiscal-en-mas-de-20-mil-campos-bonaerenses.php
Según el último Censo Agropecuario con datos publicados (2002), existen en la Provincia de Buenos Aires 51.116 Establecimientos Agropecuarios (EAPs), con un total de 25.788.670 hectáreas. Si se clasifican éstos EAPs por el régimen jurídico de su tenencia, tendremos --siempre con la misma fuente-- que 36.262 corresponden a Personas Físicas, 8.943 a Sociedades de Hecho, 798 a SRL, 4.534 a Soc Anónimas y en Comandita por Acciones, es decir que se abarca el 99,2% de los EAPS, que cubren poco más de 25,4 millones de hectáreas (98%). Aclaramos que se trata del total, lo que implica actividad agrícola y ganadera.
El trabajo divulgado consiste en "buscar" inconsistencias entre la predictiblilidad de imágenes y las declaraciones juradas, consolidándose valores por CUIT. Más allá de las diversas tecnologías con que se hayan realizado estás contrastaciones, siempre conllevaran el riesgo de que se "extravíen" valores o se malinterpreten inferencias y declaraciones, en diversos escritorios por donde se realiza la pesquisa (sabemos que se entra en un ida y vuelta de rectificaciones).
Me pregunto: ¿por qué no dotar a cada Cosechadora de las respectivas Controladoras Fiscal, como cualquier negocio, en este caso la Unidad de Negocio Cosechadora?
Sabemos que:
1) la tecnología existe, que a diciembre/2011 según INTA había 8.415 Monitores de Rendimiento instalados en cosechadoras, que permitirían Tempo-Geo-Referenciar las toneladas cosechadas.
2) que según el citado Censo 2002 había 27.204 cosechadoras, de las que la zona Nucleo agrícola detentaba 21.704 unidades y que, han transcurrido 12 años desde aquel relevamiento, con lo que por reposición y desarrollo tecnológico el número real ha disminuido.
3) que existen empresas de servicios de software que provee el Control Satelital de Cosecha con transmisión ON LINE de datos de producción de la Cosechadora al escritorio de la Administración Agropecuaria.
4) que el control de cosecha con transmisión de datos vía web, puede extenderse al sistema de transporte vial (para ello se dotan a los acoplados y remolques de celdas de cargas con transmisión de datos tempo-geo-referenciados). Tecnología utilizada por las grandes empresas de logística en el mundo.

Finalmente sabemos que, ¡la gran diferencia no se encuentra en la acuantía del impuesto de sellos o ingresos brutos!

Reciba un cordial saludo.


Luis Larrosa.

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