
Mugica, Boff, Camilo, Angelelli, De Nevares, Romero. La verdá de iglesia católica catzo poco. Pero sin dudas quienes mencioné en primer término, como miles de curas más, tienen en común salirse de lo que nosotros los que estamos alejados de la Iglesia Católica, entendemos como Iglesia Católica, su cúpula. Nicolás Alessio es uno de ellos.
Digo esto porque recuerdo que hace unos años ya, en su revolución urgente, el Cte. Chávez pedía por una Iglesia Latinoamericana independiente del Vaticano basada en el movimiento de sacerdotes del Tercer Mundo y en la Teología de la Liberación, y para nada alocado es su pedido pues es en Latinoamérica donde el Catolicismo se practica fuerte y como en África su población necesita más de esta concepción de la Iglesia.
Chávez decía esto porque sabía que cuando lo decía se refería a una iglesia al servicio de los pobres, honestamente cristiana y alejada de la verticalidad Romana. Como una nueva evangelización del cristanismo como herramienta de protección de los más débiles supongo, osea, esa vieja iglesia humilde de madera que uno se imaginaba en los primeros años de cristianismo. Casi que la primer Mezquita al aire libre de Mahoma.
Por eso yo siempre me pregunté qué joraca lleva a miles de sacerdotes a ser más fieles al Vaticano o al Arzobispado que a lo que uno concibe como cristianismo.
Jesús, Mahoma, El Che, Evita, dejaron un legado. Hay que ver quién se lo apropia como botín por más que lo usufructe por miles de años.
