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sábado, 25 de agosto de 2018

¿Otra vez la misma historia?

Resultado de imagen para cristina fernández de kirchner"¡Barbaros, las ideas no se matan!" dicen que el discutido (y discutible) Domingo Faustino Sarmiento escribió en una piedra en su viaje al exilio a Chile, a lo que podríamos agregar a esta altura de la situación, que las ideas no se proscriben.

Plan Condor II, "forum shopping" y otras intoxicaciones, dirigiendo causas abstrusas a Jueces (¿?) debidamente preparados para barnizar de derecho hasta lo insostenible se desparraman por toda la Patria Grande. Lula preso, Correa perseguido, Cristina procesada, Maduro jaqueado.

Desde los tiempos de la Independencia de nuestros pueblos, hemos venido padeciendo todos los intentos imaginables por domesticar los sentimientos que inspiraron a nuestros Libertadores, que solo fueron en su tiempo la expresión armada de un sentimiento popular.

Moreno asesinado, San Martin y Bolivar exiliados y tantos otros que sería demasiado tedioso ennumerar, pagaron tributo a ser los intérpretes de un sentimiento que venía desde la raíz de sus pueblos. Que dudo seriamente que hubieran podido realizar sus gestas sin ser intérpretes de esos sentimientos.

Por supuesto que fueron combatidos y no solamente por los colonizadores externos, sino por los colonizados internos.

Mas acá en el tiempo ese sentimiento popular fue generando otras formas de expresión, y ya mas directamente se fueron delineando las distintas posiciones. Alem primero, Yrigoyen junto y después, enfrentaron a esos poderes fácticos de la colonizacion interna.

Porque supieron ser intérpretes del sentir del pueblo. Porque aunque Yrigoyen fuera derrocado, y el Radicalismo Intransigente proscripto, la idea no se pudo proscribir, y años después reaparecería con otro intérprete.

Derrocado Perón la proscripción fue la regla (ya probada y fracasada) que durante 18 años mantuvo una inestablidad política, que nuevamente cayó por su propio peso.

En una nueva vuelta de tuerca, y Doctrina de la Seguridad Nacional mediante, se abatió sobre la Patria Grande una ola de violencia perfeccionada, que el tiempo demostró que solo era eso, violencia sin lograr su objetivo fundamental, como era el acallar los sentimientos que anidan en los mas profundos repliegues de nuestros pueblos.

Fracasado el recurso de la violencia, aquel sentimiento reapareció, de la mano de otro intérprete cono Don Raúl Alfonsin, que también debió enfrentar la traición de su propio partido, y jaqueado por los poderes fácticos que ya habían refinado sus métodos, encarando lo comunicacional como herramienta para desmontar los sentimientos y necesidades populares.

Encararon la cooptación de la dirigencia como método, (que ya les había fracasado con en Radicalismo Antipersonalista y Alvear) consiguiendo un Menem que les sirviera a sus intereses.

Sus intereses estuvieron a salvo, con Menem y De la Rua, merced a la confusión mediática, hasta que la realidad los volvió a fojas cero.

Y las ideas (o el modelo nacional y popular) encontraron otros intérpretes, que demostraron que aquello que siempre se nos venía negando, y hasta llegamos a pensar que era imposible, realmente era factible. Que se podían generar fuentes de trabajo,que se podían cancelar deudas, que se podía garantizar una vida digna para viejos y chicos, que se podía generar tecnología, y todo ello sin recurrir al endeudamiento externo.

Hoy nos enfrentamos a todo un operativo para proscribir a Cristina Fernandez de Kirchner, a quien creen (equivocadamente otra vez) que es el modelo, sin percibir que CFK es el intérprete visible de un sentimiento que (ya dijimos) está en el corazón del pueblo.

"Vencereis pero no convencereis" (Miguel de Unamuno)


Antonio (el Mayolero)

jueves, 2 de abril de 2015

Serie: Surgimientos y resurgimientos del Movimiento Nacional y Popular (X)



Las condiciones a que fueron llevando a la sociedad, tanto el menemismo, bien en su papel de destructor del Movimiento desde adentro, como otrora lo había hecho Alvear, trajeron un resurgimiento de la base, "del subsuelo de la patria" diría Scalabrini. Había que empezar a levantar los heridos que el sistema iba dejando en las banquinas. Aparecieron comedores, roperitos, se comenzaron a vertebrar organizaciones de desocupados, apareció el piquete como respuesta espontánea de un pueblo que buscaba un destimo mejor, porque ya sabía que se había podido antes.

Obviamente que en esas reuniones y trabajos comunitarios, se hablaba de política, pero en la mayoría de la sociedad se había implantado el desaliento. El trabajo de destrucción de la voluntad popular iba dando resultado.

Hasta que el 2001 se pudrió todo. En un hecho inédito en nuestra Historia, en una situación de crisis, ya no aparecieron las FFAA para "poner orden". (Siempre nos enseñaron en Historia Argentina aquel 20 de Junio de 1820, "el dia de los tres Gobernadores", como algo condenable: bueno, tuvimos la "Semana de los Cinco Presidentes"). Como quiera que sea, aún a los tumbos, la civilidad demostró que era capaz de arreglarse. Aún con 39 muertos en la calle...

La salida (forzada por algunos hechos de violencia, donde fueron víctimas miembros de esas organizaciones de base que se habían ido constituyendo para paliar la situación) finalmente se dió en 2003.

Convengamos, (parafraseando a Eduardo Sacheri) que por el flaco nadie daba ni dos pesos. En realidad lo poco que sabíamos, era que gobernaba Santa Cruz, que tenía una pinta bastante alejada del estereotipo del "político". Mas la conocíamos a ella, a Cristina por su labor en el Congreso Nacional, que a él.

Tratando de conservar alguna carta en la manga, los poderes lo "bajaron" a Menem de la segunda vuelta, tratando de que ese 22% de votos de Kirchner no se transformara en un aluvión imparable, y lo pudieran domesticar.

Pero de pronto, el pueblo empezó a ver como venía la mano; el tipo resultó mas duro que gallo al horno a la hora de resistir las presiones del poder. Y poquito a poco demostró con hechos que no había dejado las convicciones en la puerta de la Casa Rosada.

Y a cada intento de presión respondía con la misma firmeza. Y así de a poco el Movimiento Nacional encontró un nuevo conductor, que de yapa venía con un valor agregado. Ya no era uno, eran dos...
A la muerte de Néstor, algunos pensaron que otra vez el Movimiento quedaba acéfalo, y fieles a su pensamiento, creyeron que podrían volver a recuperar las porciones de poder que habían perdido.
Una vez mas pecaron de soberbia, el pueblo había encontrado su rumbo.

Todo esto trajo un reavivamiento de los sectores juveniles, que ya sin tanta presión de andar levantando a los heridos que el sistema tiraba en las banquinas, entraron fírmemente en la tan condenada "política", movilizando, estudiando, discutiendo, y porqué no, asumiendo responsabilidades en todos los órdenes de la Adaministración Pública, con la "prepotencia del trabajo".

El Movimiento Nacional y Popular, aquel que esbozaran Alem e Yrigoyen, que luego retomara Perón, y ahora, tal como estamos, ha demostrado que independientemente de quienes designe como sus "caudillos", no se puede detener.

Ya es hora de que algunos vayan tomando nota.

Fin de la serie.

Antonio (el Mayolero)

miércoles, 1 de abril de 2015

Serie: Surgimientos y resurgimientos del Movimiento Nacional y Popular (IX)

Don Antonio Cafiero
(Quiso pero no pudo)
La recuperación de la Democracia en 1983, trajo como dijimos un renacer de la participación política. Tranquilizado el ambiente "finoli" por el triunfo Radical, que demostró que al Peronismo se le podían ganar elecciones  Era un resurgir del Movimiento Nacional, esta vez en manos Radicales, ya que Raúl Alfonsín, ya superada su etapa de gorilismo acerrimo (los que lo conocimos como Diputado Provincial, allá por 1960/62, recordamos muy bien aquella faceta), había seguramente ganado experiencia, (como cualquier persona medianamente inteligente, va modificando sus pensamientos de acuerdo al contexto en que los tiene aplicar), y recuperaba banderas Yrigoyenistas.

El peronismo, muy golpeado durante la Dictadura, había perdido muchos de sus cuadros mas lúcidos y pensantes, en sus cuadros sindicales, políticos, estudiantiles y de base y barrio. Sus cuadros dirigentes eran los mismos de 1976, mientras que en el Radicalismo se había producido una renovación.

Comoquiera que fuera, se empezó a mover de nuevo el engranaje de la participación popular, y eso prendió luces de alarma entre los poderes fácticos. Impedidos de usar las desprestigiadas FFAA para sus objetivos, debieron apelar a otros resortes de su poder para hacerse notar y marcar la cancha.

El primero y fundamental; desprestigiar la política. Habida cuenta que salvo el breve interregno de Grinspun en el Ministerio de Economía, los resortes fundamentales seguian en manos de los mismos equipos que venían de 1976 y la Escuela de Chicago. (Es interesante ver como los funcionarios de tercera y cuarta línea de los tiempos de Martínez de Hoz, reaparecen tiempo despues, ya en democracia, en las primeras líneas de la conducción económica). Lógicamente las políticas económicas que aplicaron eran las mismas, y con las mismas consecuencias, y el poder político era el que recibía las cachetadas. Ergo: los politicos no pueden arreglar nada, aqui hay que saber administrar y nada mas.

Los golpes de mercado, y el trabajo diario de la "prensa independiente", actuaban de consuno, enfriando aquel peligroso entusiasmo del '83/'84.

Mientras tanto el Movimiento Nacional andaba huérfano. Muerto su caudillo, los capitanejos se disputaban la herencia. Rescato aqui dentro del Peronismo, la lucidéz histórica de Don Antonio Cafiero, que no tuvo mayor suerte en tratar de impulsar la Renovación.

Y entró a jugar otra técnica empresarial; buscar al Gerente exitoso de nuestro competidor, estudiarlo bien en sus puntos débiles, darle trascendencia, ayudarlo a crecer, y tentarlo con una oferta "que no podría rechazar". Así como Federico Pinedo (el abuelo) lo "convenció" a Alvear de levantar la abstención del Radicalismo en la década del '30, iniciando así una lenta pero segura destrucción del Radicalismo que aún continúa como ya dijimos, apareció Carlos Menem,  para cumplir el mismo destino para el Peronismo.

Ya dijimos que son persistentes en el error. El Movmiento Nacional no es algo que dependa del que lo dirige. No es una empresa comercial o industrial, que al morir su fundador puede extinguirse. El Movimiento es un colectivo que "produce" sus propios conductores, aun a pesar de que haya momentos o tiempos en que parezca haber perdido el rumbo.

Las brasitas se mantienen bajo la capa de ceniza, y la foto de Perón y Evita como inspiración siguen estando en muchas casas.

Mañana vamos a ver si terminamos con esta serie.

Antonio (el Mayolero)

martes, 31 de marzo de 2015

Serie: Surgimientos y resurgimientos del Movimiento Nacional y Popular ( VIII )

Era obvio: desde el triunfo de la Revolucion Cubana, y luego la derrota de Vietnam en los EEUU, la juventud comenzó a mirar con simpatía a los movimientos armados. Ambas derrotas parecieron mostrar que algunas cosas eran posibles. La fallida experiencia del Che Guevara en Bolivia, por otra parte hizo pensar que no era tan fácil traspolar experiencias de otros pueblos. Había una diferencia de fondo; nosotros atesorabamos la experiencia de un Movimiento Nacional y Popular, que había demostrado acabadamente que no solo por la via armada se hacían revoluciones.

Y eso trajo no pocas discusiones internas, sobre todo en el momento en que se recuperó el poder estatal el 25 de Mayo de 1973. La gente mas comprometida con la Resistencia Peronista depuso las armas, (Montoneros) considerando que el objetivo se había alcanzado. Sin embargo, la fracción mas radicalizada continuó la lucha armada y el ERP marchó a la selva tucumana.

La derecha peronista y la burocracia sindical estaban aterradas por aquel avance que parecía imparable de aquello que venía a "subvertir" su cómoda existencia de "gerentes" de otra empresa como dije en la parte III de esta serie.

Y se desató la furia y la violencia. No resulta extraño que las principales víctimas de aquellos diez años de 1973 a 1983 fueran menores de 35 años. Los poderes fácticos habían detectado a su enemigo principal, y mandaron proceder en consecuencia.

Pero, aquel horror fue retemplando los ánimos. Fueron las Madres de Plaza de Mayo que pacientemente, sobreponiendose al dolor de la incetridumbre de la suerte corrida por sus hijos, mantuvieron las brasitas...

El despropósito de la Guerra de Malvinas, aceleró el derrumbe de la Dictadura, y el Movimiento Nacional renació con mas fuerzas aún. Un Raúl Alfonsín contra viento y marea, levantó el estandarte Yrigoyenista, pese a que sus principales oponentes provenían de su propio partido, pero destapó las brasitas, y les fue arrimando astillas hasta reavivar el fuego. El viejo Caudillo había muerto, y sobraban herederos al abrirse el juicio sucesorio, por lo que entra las peleas de los presuntos herederos, y el raleo producido por la represión en los cuadros medios, no pudo reaccionar. "Participar" se puso de moda, y era "bien visto" afiliarse a algún partido Político.

Los poderes fácticos parecían en retirada, y les "sacaron la escalera" a los Golpes Militares. No obstante, consiguieron (por la fuerza) algunos logros con el levantamiento de Semana Santa. Al márgen de lo que podamos analizar sobre la actitud de Raúl Alfonsín, hay una imagen que para mi es determinante. El Presidente de la Nación, en el balcón de la Casa Rosada, flanqueado en esa grave circunstancia por Antonio Cafiero, principal dirigente de la fuerza de oposición a su gobierno, marcó la pauta de que la dirigencia política había aprendido de la experiencia vivida.

El Movimiento Nacional y Popular se había puesto en marcha, y los poderes fácticos se verían obligados a emplear otro tipo de tacticas si no querían perder el poder.

Seguiremos
(Antonio, el Mayolero)


lunes, 30 de marzo de 2015

Serie; Surgimientos y resurgimientos del Movimiento Nacional y Popular ( VII )

Con el peronismo proscripto, y el Partido Militar funcionado a pleno, se entró en una etapa de "democracia" ficticia, tutelada por el poder fáctico, e instrumentada por las FFAA que obedientemente, sacaban los tanques a las calles, cada vez que a sus mandantes les resultaba necesario. El periodismo no necesitaba crear zozobra. El recuerdo del bombardeo a Plaza de Mayo y los fusilamientos del 9 de Jnio de 1956, pesaba en el "ciudadano de a pié".

No obstante, por los resquicios de esa democracia tutelada, la Resistencia Peronista se iba vertebrando. Y por otra parte, la reglamentación del art. 28 del decreto-ley de Educación de la Revolucion Libertadora (ver acá) desató un clima de discusión en que la juventud, (no ya la universitaria solamente) arrancó una etapa que aún se siente, aunque se hayan olvidado sus orígenes, de participación no solo activa, sino en foros de discusión.

Tambien por esos resquicios se comenzaron a colar las obras de Scalabrini Ortiz, Jauretche, Hernandez Arregui, Abelardo Ramos, Milicíades Peña, José Maria Rosa, que nos ayudaban a comprender que habia una distinta forma de ver las cosas por fuera de la historia y el relato que los poderes nos habían impuesto.

El sindicalismo tambien hacía su introspección. A raíz de un "congreso normalizador" se forman las "62 organizaciones" (ver acá, el testimonio de un participante). Entre otros aparecen por primera vez dos líderes sindicales, aún muy pichones, pero que tendrían gran protagonismo en los 20 años siguientes. Agustín Tosco y José Ignacio Rucci.

Con su líder ausente (por ausencia forzosa) el Movimiento Nacional comenzaba a reestructurarse. En 1962/1963, el Partido Militar evidenció una importante fisura, que se trasuntó en la llamada "Guerra de Azules y Colorados" que con mayor o menos intensidad duró desde setiembre de 1962 hasta Abril de 1963, guerra cuidadosamente "borrada" de la historia, de la que fuí invioluntario protagonista como soldado conscripto. Mi experiencia de entonces está acá.

Ya entonces, el Movimiento Nacional había finalmente encontrado un común denominador. Se debilitaba el Partido Militar, y entonces, el retorno de Perón, comenzó a ser un objetivo cada vez mas cercano, pero que atravesaba diagonalmente a muchos sectores (especialmente los mas jóvenes) que se fueron movilizando en ese sentido, aún los que no veníamos del Peronismo, pero que reivindicando nuestra pertenencia al Movimiento Nacional desde el primigenio Radicalismo de Yrigoyen, reconocíamos en el peronismo su continuación bajo otras circunstancias históricas.

La seguimos despues.

Antonio (el Mayolero)

domingo, 29 de marzo de 2015

Serie: Surgimientos y resurgimientos del Movimiento Nacional y Popular ( VI )

Luego del triunfo de la "Libertadora", con la aplicación de la violencia contra el pueblo (bombardeo a Plaza de Mayo, previo, pero dentro del mismo contexto, como para ir adelantando como iba a ser la cosa.Tal como la accion de la Triple A en los '70 ). Los fusilamientos del 9 de Juniode 1956 , y la represión en muchos lugares a cargo de los "Comandos Civiles Revolucionarios", y las FFAA y de Seguridad, dieron la pauta de que los poderes facticos nuevamente habian ocupado el poder Gubernamental.

Comenzó entonces el período de la "Resistencia" donde se empezó a clarificar quien era cada quien. Dirigentes sindicales como Andrés Framini, Armando Cabo y otros comenzaron a vertebrar una lucha que duró unos 20 años.

El Movimento Nacional y Popular debió entonces aprehender tácticas casi olvidadas de las épocas de Yrigoyen y Alem, allá por 1890.

Pero siguió en el alma del pueblo. Yo recuerdo claramente que en las casas de mis amigos peronistas, siempre estaban en algún lugar discreto las fotos de Peron y Evita.

El Movimiento había encontrado su caudillo, y no lo olvidaba ni lo olvidaría. Parecía que el fuego estaba apagado, pero en cada casa se conservaban algunas brasitas, a veces cuidadosamente cubiertas con ceniza, pero prestas a levantar llama ni bien se le arrimaran unas leñitas secas.

Tambien entre las filas de los que no adherían (adheríamos) al Peronismo como expresion del movimiento, pero que estabamos del mismo lado de la grieta, se daba un proceso de decantación. Cuando la Dictadura llamó a elecciones para 1957, y 1958 (Constituyentes y Elecciones Generales) se produjo la escisión de la UCR. Ya había pasado a la historia la conducción Alvearista que luego del fracaso de la Union Democrática en 1946, había sido desplazada de la conducción del Partido por el MIR. Los relictos del Alvearismo conservaban la minoría, pero ya la conducción había pasado a otras manos. Si vemos la "Declaracion de Avellaneda" de 1945 aca y el Programa de Avellaneda de 1948 vemos que se revela una corriente dentro del Radicalismo que reivindica sus orígenes. Lamentablemente llegaron tarde; ya el pueblo había encontrado su conductor.

De 1946 a 1955 se produjo una simbiosis entre Radicalismo y antiperonismo que lo alejó definitivamente de sus origenes Nacionales y Populares para transformarse en la expresión ideológica y poítica del medio pelo.

Parte del Radicalismo prestó sus hombres a los cuadros de la Revolución Libertadora, y en 1957 la situación llegó a la división entre la UCRP y UCRI. No es el motivo de esta serie ahondar sobre estos avatares, sí, el de desmadejar las idas y vueltas de un Movimiento que por la fuerza de las armas había perdido a su caudillo.

Sin embargo, la campaña electoral de 1958 produjo un acercamiento entre el Peronisno y el Radicalismo Intransigente por aquel tan meneado "Pacto" Peron-Frondizi. Este acercamiento se dio a nivel de bases donde comenzamos a compartir (experiencia personal de mis 16/17 años) las humildes actividades del comité reservadas a los que andabamos arrimandonos a la política "espiando por la rendija de la puerta" con dirigentes peronistas de base, a los que empezamos a escuchar con atención. Allí talvez se empezaron a gestar relaciones y amistades que a lo largo de los años a todos, de un lado y otro, nos hicieron comprender que habíamos sido objeto de una manipulación para mantenernos divididos. Que ese error en que habían caido nuestros padres, no debíamos cometerlo nosotros.

Seguiremos.

Antonio (el Mayolero)



sábado, 28 de marzo de 2015

Serie: Surgimientos y resurgimientos del Movimiento Nacional y Popular ( V )

José Geronimo Espejo Secretario General de la CGT entre
1947 y 1955
El primer peronismo, a la hora de respaldar su acción de gobierno, se respaldó en el sindicalismo (la columna vertebral...), priorizando su capacidad de movilización por sobre una movilizacion popular con base mas amplia. Así al irse burocratizando el sindicalismo y su dirigencia, resultó que sobre el fin de su ciclo no tenía un movimiento de masas que lo respaldara. Al fallar el puntal principal, el resto del peronismo no atinó a reaccionar y los poderes facticos encontraron la brecha para recuparar el gobierno.

Una característica de aquellos tiempos era la poca participación juvenil en el Movimiento Nacional y Popular. Talvez esa burocratizacion del movimiento, ya mas en función de gobierno, descuidó la formación de cuadros, o por ahí no era el momento aún. Como quiera que sea, el Peronismo en el poder gubernamental, sacó a la luz y consideracion pensadores e intelectuales del Movimiento, que habían permanecido fuera de la consideración de los que precisamente debían ser sus destinatarios.

Esto traería consecuencias posteriores, ya que a raiz de los cambios que se daban en el mundo, amanecían otras formas de pensar. Los ecos de los movimientos de descolonización, Viet-Nam, la Revolución Cubana, Mayo del '68 llegaban, si bien atenuados por las agencias internacionales de noticias, no podían ocultar la participación de una nueva generación en ese hervidero. Perón, relevado de las responsabilidades de gobierno, tambien lo entendía así y consecuentemente filosofaba sobre el tema acentuando su aliento a la participación juvenil.

La conducción formal del Movimiento continuaba con su impronta burocrática heredada de la época anterior, y esto trajo una lucha entre la nueva generación que reclamaba su lugar, ya fuera en los sindicatos, o en las organizaciones de base. Ya no era un movimiento instintivo, era un movimiento que leía, que discutía, que aprendía y a la vez enseñaba. Fueron épocas de introspección, al margen de los tejes y manejes electorales a los que obligaba la proscripción del Peronismo.

Finalmente, tal como Roque Saenz Peña en 1912 ante Yrigoyen, el poder fáctico debió capitular ante Perón en 1973, permitiendo así que el Peronismo volviera a ganar las elecciones, tal como en 1946,con una construcción frentista, donde como dije antes, el Frejuli llevó a una fórmula integrada por un Peronista de neta raíz conservadora, Hector J. Cámpora (el "Tio") y un Conservador Popular, Vicente Solano Lima.

Estamos acostumbrados a asociar a los Conservadores colectivamente al liberalismo económico, pero, dentro del conservadorismo existieron vertientes nacionalistas, y tampoco hay que olvidar que los grandes instrumentos estatales del control de la Economía (como la Junta nacional de Granos, la de Carnes y otros similares) fueron obra de los Gobiernos conservadores de la decada del '30. De este lado venía Cámpora, y unos cuantos Ministros de los primeros Gabinetes del Peronismo.

Despues la seguimos.

Antonio (el Mayolero)

viernes, 27 de marzo de 2015

Surgimientos y resurgimientos del Movimiento Nacional y Popular ( IV )

Peron-Quijano
Producidos los acontecimientos del 17 de Octubre de 1945, en que el Movimiento salió a la luz, había que implementar la forma de institucionalizar el asunto, para que aquello dejara de ser una pueblada (sin connotaciones peyorativas, por favor) para encuadrarse en un instrumento electoral apto para enfrentar la coyuntura electoral prevista para el 24 de Febrero de 1946. Porque no solo se trata de interpretar voluntades y sentimientos, sino que tambien hay que transformarlas en votos, y como dice un amigo, a los votos hay que juntarlos, y además contarlos...

Comenzó así la génesis del Partido Peronista, que en un principio no fue así, si no un frente electoral, adonde el Partido Laborista de Cipriano Reyes, confluyó con parte del Radicalismo, parte del Socialismo, Conservadores Populares y otras fuerzas menores, algunos comnistas incluídos, que brindaron la adecuada cobertura territorial.

Por si alguno se horroriza, recordemos que el "Tio" Cámpora venía del conservadorismo, y que en 1973, Perón retornó bajo la Presidencia de Cámpora, y la Vicepresidencia de Vicente Solano Lima, Conservador Popular. Que Perón tuvo su primer Vice Presidente en Hortensio Quijano, Radical, que el padre del "Bebe" Cooke tambien era radical, que entre sus Ministros hubo Socialistas como Borlenghi y Bramuglia (en Interior y Relaciones Exteriores ¡que tal!). Ministros Radicales y Conservadores de origen tambien integraron ese gabinete.

Hace un tiempo (5 años atras) escribí acá como parte de una serie de posteos sobre la diferencia entre Legislar y Ejecutar sobre el tema. Perón no "inventó" las leyes laborales; muchas de ellas ya existían, pero el Ejecutivo Nacional no las aplicaba, y ahí está la diferencia.

Contaba tambien con algo que había dejado Yrigoyen, la clase media. El RadicalismoYrigoyenista "creó" por así decirlo a la clase media, de la que se nutren los cuadros de carrera e intermedios de la Administración Pública. No solo la creó sino que le dio conciencia de clase, lo que le trajo no pocos dolores de cabeza a los poderes fácticos que se vieron obligados a armar un entrampado mediático, para desactivarla transformandola en "mediopelo". Es conveniente recordar la nota de Mario Rappaport que está aca para recordar cual era el "Proyecto" Yrigoyenista, ya que a veces parece que su gobierno se limitó a la Semana Trágica y la represión de las Huelgas en la Patagonia...

Perón ya tenía los cuadros necesarios para gobernar, sin el concurso de los cuales hubiera sido imposible cumplir con las expectativas del Movimiento Nacional que lo había erigido en Conductor de sus expectativas.

Entonces, como en 1928 con Melo-Gallo bajo la experta batuta del Embajador Inglés, se agrupó todo el espectro partidario tradicional, se volvió a repetir la receta, esta vez dirigidos por el Embajador de los EEUU, Spruille Braden. Había terminado la 2ª Guerra Mundial, el León Británico comenzaba su declinación, y el cipayaje vernáculo se apresuró a cambiar de collar para seguir siendo perro.

Cualquier parecido con situaciones actuales NO es casualidad. Convendría que algunos recordaran que en las dos ocasiones anteriores fracasaron con esa estrategia...

Despues la seguimos.

Antonio (el Mayolero)

jueves, 26 de marzo de 2015

Serie: Surgimientos y resurgimientos del Movimiento Nacional y Popular ( III )

Los poderes fácticos, (o sus pensadores) siempre cometen el mismo error, y siempre los lleva al mismo punto de partida. No conciben la existencia de los Movimientos Populares, y de ahí llegan a la errónea conclusión de que estos movimientos dependen exclusivamente de personas a las que llaman "caudillos", y que desaprecido el caudillo, el movimiento desaparece. "Muerto el perro, se acabó la rabia", y ahi es cuando le erran medio a medio.

Los caudillos existen, es cierto y se verifica a lo largo de la historia, pero existen como consecuencia de un estado de cosas y no al revés. Son los Movimientos los que generan a sus cabezas. Cuando por una u otra circunstancia la cabeza desaparece, puede que el movimiento tarde un tiempo en encontrar quien lo represente, pero lo encuentra. Y allí aparece de nuevo el fenómeno inexplicable, para el cual el "marketing" no tiene explicación posible. Pese a todo, el movimiento reaparece.

Esa construcción que viene de abajo hacia arriba es incomprensible para los que tienen imbuido en su pensamiento el funcionamiento empresarial, donde se construye de arriba hacia abajo de la pirámide.

No vale el Golpe de Estado, hecho en función de esa mentalidad, de que la cosa se construyó desde el Poder del Estado, no vale el fraude y la cooptación de dirigentes (como cuando una empresa tienta al Gerente exitoso de su competidora con un mejor sueldo). No valen los bombardeos, las proscripciones, y en una escalada de violencia horrorosa, tampoco vale el genocidio. (Hay un dicho popular que no repetiré acá pero que comienza diciendo: "Es inútil empujar, etc. etc.).

Y esto tambien debe interpretarse en clave de Pensamiento Nacional. Muchas mentes colonizadas por el pensamiento europeizante han pretendido, y siguen pretendiendo interpretar estos fenómenos de masas, traspolando experiencias de otros pueblos, etnias o naciones. Y contribuyen voluntaria o involuntarimente a agregar elemntos de confusión al tema. Aqui en América Latina somos así, y esta es nuestra realidad, y cualqier análisis que no comience por admitir la realidad, inevitablemente terminará siendo desechado.

El Movimiento Nacional y Popular inexorablemente reaparecerá, como reaparece una mancha de aceite en una pared. Usted la rasquetea, la pinta, y cree que ya está. Pasa un tiempo, y la mancha reaparece, porque los ladrillos que están ocultos bajo el revoque, el enduído y la pintura, tienen ya el aceite incorporado.

Scalabrini Ortiz, el 17 de octubre de 1945, lo describe así:

Fuente: Raúl Scalabrini Ortiz, Tierra sin nada, tierra de profetas, Buenos Aires, Plus Ultra, 1973, pág. 55.
“Corría el mes de octubre de 1945. El sol caía a plomo sobre la Plaza de Mayo, cuando inesperadamente enormes columnas de obreros comenzaron a llegar. Venían con su traje de fajina, porque acudían directamente desde sus fábricas y talleres. (...) Frente a mis ojos desfilaban rostros atezados, brazos membrudos, torsos fornidos, con las greñas al aire y las vestiduras escasas cubiertas de pringues, de resto de brea, de grasas y de aceites. Llegaban cantando y vociferando unidos en una sola fe (…) Un pujante palpitar sacudía la entraña de la ciudad (...) Era el subsuelo de la patria sublevado. Era el cimiento básico de la nación que asomaba, como asoman las épocas pretéritas de la tierra en la conmoción del terremoto (...) Éramos briznas de multitud y el alma de todos nos redimía. Presentía que la historia estaba pasando junto a nosotros y nos acariciaba suavemente como la brisa fresca del río. Lo que yo había soñado e intuido durante muchos años, estaba allí, presente, corpóreo, tenso, multifacetado, pero único en el espíritu conjunto. Eran los hombres que están solos y esperan que iniciaban sus tareas de reivindicación. El espíritu de la tierra estaba presente como nunca creí verlo.”



Desde la otra vereda, Crisólogo Larralde, por entonces un jóven abogado Radical de extracción muy humilde, de los fundadores del MIR (Movimiento de Intransigencia y Liberación)  hacía esta lectura de los sucesos del 17 de Octubre:

Asistimos a la condenación de las manifestaciones populares del 17 y 18 de octubre; observamos que diarios, gremios, instituciones y partidos se empeñan en demostrar que los manifestantes no fueron el pueblo ni los obreros auténticos. El ciudadano que escribe este artículo, hijo de una inmigrante que trabajó como sirvienta y de un obrero que perdió hace 8 años su vida mientras conducía un carro, declara que en esa multitud que desfilo encontró gente del pueblo. El autor de este artículo se encontró a sí mismo en los niños de zapatillas rotas y mal vestidos; en muchos casos o en todos los que fueron tildados de descamisados. Él también conoció, con sus 5 hermanos, el hacinamiento de una sola habitación y la promiscuidad de los inquilinatos; supo que es carecer de medias, ropas, botines y -alguna vez- comenzó sus estudios secundarios poniéndose los pantalones largos de su padre, un saco rehecho por su madre, camisa y sombrero usados, provistos por algún generoso vecino.
El 17 de octubre salió el pueblo a la calle y produjo un acto de adhesión al coronel Perón. Creyó que las llamadas conquistas sociales corrían peligro de desaparecer y afirmó su derecho a mantenerlas, vivando al coronel Perón. En este apellido la gente joven ve al realizador de un programa social. El pueblo habló, gritó, desfiló, realizó agresiones, llenó de inscripciones las paredes, dijo lo que le parecía justo.
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El pueblo había encontrado quien lo interpretara. Y como el agua de un torrente que vence a un obstáculo que se le interponía, salió a buscar su cauce natural.

Despues la seguimos.
Antonio (el Mayolero)




domingo, 22 de marzo de 2015

Serie: Surgimientos y resurgimientos del Movimiento Nacional y Popular ( I )

Si irnos demasiado atras en nuestra historia, luego del derrocamiento de Rosas, unos 35 años despues, surge la primera manifestación de un movimiento de masas que aún perdura, bajo distntos rótulos.

Su primera reivindicación, puerta de entrada para los cambios que la sociedad requería, fue materializada con el Voto Secreto en 1912, fue la que llevó a la Union Civica Radical  al Gobierno en 1916, donde comenzó la disputa por el poder. (Ya sabemos que el poder es fruto de una secular disputa entre "el poder" formal, el que la Constitución describe, y lo que llamamos "el poder fáctico" o sea aquel que no se ve formalmente pero todos sabemos que existe)

Cuando el poder popular se constituye en poder formal, comienza la pugna, que no es ni mas ni menos que un conflicto de intereses sobre como se distribuye "la torta". Torta que está en su mayor porción en manos de los poderes facticos, que obviamente no la quieren largar por nada. Y entonces comienza a hacer notar su presencia de formas mas o menos sutiles según se presente la ocasión.

Al margen de "medidas extraordinarias" como golpes de estado por parte de las FFAA, una de las tácticas habituales es la cooptación de dirigentes de ese Movimiento Nacional y Popular. Así, a la conducción de Hipólito Yrigoyen, surgió una tendencia dentro del mismo Radicalismo, el "Antipersonalismo", al cual me referí acá, dándose así el caso de que fueran dos fórmulas Radicales las que se enfrentaran en las elecciones nacionales de 1928.

Como parte de la tactica, los poderes fácticos, una vez encontrado el candidato apto para trabajar desde adentro, proceden a desactivar a las restantes fuerzas políticas que puedan restar o dividir el voto opositor, sumandolas a "su" propio candidato, a los efectos de tratar de hacer que los poderes formales, coincidan con los poderes fácticos.

El daño ya está hecho, el Movimiento Nacional y Popular, comienza a alejarse de su simbiosis pueblo-gobierno, y pasará mucho tiempo para que esa sinergia se vuelva a producir.

Así la UCR lenta e imperceptiblemente a la muerte de su líder, fue sufriendo un fenómeno que se llamó "Alvearización" que no es otro que su paso de Movimiento a Partido Político,  perdiendo así su escencia de cambio, impusado por una clase media que el mismo movimiento había creado, y que ya iba olvidando sus miserias pasadas.

No obstante, ese fenómeno no melló el sentimiento popular, que al no encontrar en la UCR quien la interpretara, nutrió otro fenomeno, que encontró otros carriles, y así en 1945 nutrió un renacimiento del Nacionalismo Popular. El para algunos aún incomprensible fenómeno del Peronismo.

¡Y vuelta la burra al pasto! Otra vez a empezar de nuevo. El Peronismo (o Justicialismo) tambien es un Movimiento, y en cuanto movimiento, tiene las mismas virtudes y defectos de todo movimiento.

Los movimientos de por sí son amplos y abarcativos; un amplio paraguas bajo el cual en épocas de mal tiempo se cobijan sectores de la sociedad que suelen tener intereses disímiles, que pasado el chaparrón comienzan a mostrar sis diferencias. Pero los movimientos cambian la historia, aunque para gobernar necesitan algo mas ápto y agil. Por eso esas simbiosis entre movimiento y partido que desconcierta a los poco avisados.

El Peronismo como continuación histórica de Movimiento Nacional y Popular tambien ha padecido (y padece) los mismos problemas que el Radicalismo.

Pero de eso hablaremos en la próxima entrada.

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