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domingo, 4 de diciembre de 2011
El pan nuestro
Por
Unknown
Tal vez ningún bien de consumo sea más cotidiano que el pan. Al menos, para quienes viven en las grandes ciudades. A algunas pocas cuadras siempre se encuentra un negocio que venda desde pan de fonda hasta la más sofisticada rosca o torta o pasta fresca.
Pero no es lo mismo en muchas regiones del país. En Chubut, hace dos generaciones se producía trigo en algunos valles contra la precordillera y se molía el grano en pequeñas unidades de molienda de las cuales quedan algunas como museo cerca de Trevelin. La región se autoabastecía tanto de trigo como de harina, y hay allí una tradición panificadora importante fruto de esa integración de la cadena de valor. La concentración productiva y la hegemonía de la pampa húmeda se llevaron los cultivos y los molinos hacia la historia.
En Eduardo Castex, tercera ciudad de La Pampa, pero que tiene solo 10.000 habitantes, se produce pan. Pero la escala no permite tomar el riesgo de producir pastas frescas. Un empresario que lo intenta tuvo que diseñar un mecanismo semi artesanal para secar los excedentes y después venderlos en la zona.
En el este de Salta hay pueblos de 1.200 habitantes que no producen pan y tienen panaderías recién a 40 kilómetros de distancia.
En todos esos casos, disponer de los panificados no es un hecho habitual y automático. No sería muy difícil coincidir en que preparar los hidratos de carbono en la propia comunidad es una mínima base para construir la autoestima del conjunto.
¿Por qué eso no sucede en cada lugar de nuestro país? Porque esta actividad, como toda otra, pasó a ser pensada como un negocio antes que como la satisfacción de una necesidad comunitaria. A partir de allí el mercado se encarga de establecer ganadores y perdedores permanentes, achicando sistemáticamente la diversidad de la oferta y aumentando la ganancia de los ganadores, con victorias pírricas, que terminan dejando fuera del consumo a los que menos tienen. Seguramente, en cada pueblo de las regiones mencionadas –y muchas otras– habrá oferta de pan envasado, producido en el Gran Buenos Aires o Santa Fe, con precios que nada tienen que ver con los costos de manufactura. En algunos casos, aparece como promoción de ese pan el hecho que tiene agregado de semillas originarias de la América precolombina. Buena paradoja.
Retomando los tres ejemplos dados, el problema tiene clara solución. En La Pampa y Salta se produce trigo. En Chubut se puede volver a producir trigo en sus valles y cosecharlo con cosechadoras de arrastre modernas como las que acaban de presentar el Inta y el Inti en desarrollo conjunto. En La Pampa se produce harina. En Chubut y Salta se pueden instalar molinos pequeños que produzcan harina integral de varios tipos, mejorando de paso la calidad nutricia de la harina a la que, con la pretensión de hacer blanca, le eliminan buena parte de sus mejores atributos.
En La Pampa, Chubut y Salta –y en cada pueblo de esas y varias otras provincias– se puede seguir el ejemplo de Ranchillos, en Tucumán; del barrio Guadalupe, cerca de Reconquista, en Santa Fe; de Siete Provincias, en Santa Fe, entre varios otros. Allí, con intervención del Inti y apoyo económico de ministerios nacionales como Desarrollo Social o Trabajo se instalaron panaderías comunitarias con equipamiento moderno, se capacitó personal local en los principios técnicos de la manufactura de pan y de todos los derivados de la harina, se organizó la producción con eficiencia y hoy entre 7 y 10 personas tienen trabajo estable y sustentable. Lo más importante: esas comunidades no se limitan a ganarse el pan con el sudor de su frente, lo producen.
Adicionalmente, el concepto se disemina solo, como lo muestran varios pueblos cercanos a Ranchillos, a los que su panadería transfirió todos sus saberes, por ser de puertas abiertas.
Para tener una referencia cuantitativa: Siete Provincias es un pueblo en el que viven 50 familias y que está vinculado a una ruta por un camino que, cuando llueve, se hace intransitable por días. Hoy, su panadería trabaja las horas que sean necesarias para satisfacer los requerimientos locales y es común ver a grandes y chicos caminando por la calle con una factura en la mano. Eso sucede en un lugar donde la lógica de mercado diría que no se puede.
Parece la hora de un programa Panificados para Todos, con promoción de cultivo, molienda y elaboración de trigo y otros cereales en todo lugar que una comunidad crea que los necesita.
http://sur.infonews.com/notas/la-ciencia-hoy-el-pan-nuestro
martes, 27 de septiembre de 2011
El PEA en Dorrego. El problema de la comercialización.
Por
Unknown
Caracterizo en tres al PEA del que nos está hablando Antonio hace unos post:
-Agregado de valor en origen a la producción primaria (algo que sostiene Cristina desde que es presidenta, no es nuevo)
-Lejos de ser antagónicas, confluencia productiva entre las grandes empresas e inversores en actividades agrarias y los pequeños y medianos productores.
-Interacción de las actividades primarias e industriales con el resto de las de cada comunidad.
Hoy las condiciones para estas tres cuestiones están, digamosló así, básicamente dadas. Por ejemplo, a la producción de cebada en una zona crítica (por lo imprevisible de las precipitaciones) como la nuestra, la transformación de ese grano en carne porcina (agregado de valor en origen) no es para nada descabellada en cuanto a inversión inicial y sobre todo, en rentabilidad. Osea, un productor de cebada (productor primario) puede transformar en una primera etapa ese grano en carne sin mayor inversión (respecto de la ganancia de la cosecha de cebada). Sin embargo, consultando a los productores, se podrá llegar a la conclusión que el gran obstáculo que tienen no es justamente el "agregado de valor" en origen, sino más bien la comercialización del producto obtenido. Y cuánto más eslabones de la cadena se decidan abordar, más dificultad para colocar los productos.
Teniendo en cuenta que todavía por acá, volver a hablar de cooperativismo entre productores (a nivel esencial, de comprar entre muchos insumos a menor precio, por ejemplo) es algo distante, el estado debiera ser quien se ocupe de esa logística necesaria para ubicar los productos.
Recordemos, uno de los objetivos del PEA es justamente, evitar la sangría de los pueblos rurales, por eso las políticas en ese sentido deben ser aplicadas en su mayoría por los municipios. Que se hagan cargo.
En el partido de Coronel Dorrego, la ciudad cabecera, donde vivo, aumentó su población desde 2001; no así los dos poblados más pequeños, Oriente y El Perdido, donde disminuyó. Es entendible entonces que ahí es donde con urgencia las políticas municipales deben hacer pié. Y no con mucho, en un principio con una secretaría de comercialización (no le ponemos de comercio para que los productores no se asusten, je) que coordine, asesore, ayude a vender al productor su manufactura mientras éste atiende su emprendimiento.
De todas maneras debemos recordar nuevamente el compromiso que el productor debe tener con el proyecto colectivo del PEA (resaltado en el tercer punto). Tengamos en cuenta que buena parte de los emprendimientos comienzan con fondos rotatorios, círculos virtuosos siempre y cuando los beneficiarios se comprometan a devolver lo prestado para agrandar la cantidad de nuevos emprendedores.
martes, 30 de agosto de 2011
Mil y dos mil
Por
Unknown
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-175662-2011-08-30.html
Si mal no recuerdo, en Córdoba y en Santa Fé, hace un par de años, los dictámenes judiciales determinaban 500 y 800m según sea terrestre o aéreo el fumigador. Vamos avanzando. Mientras en el pueblo esperamos se trate todavía la ordenanza que impida circular a los mosquitos dentro del casco urbano.
jueves, 21 de abril de 2011
Trigo, todos piden calidad, pero nadie quiere pagarla (nota)
Por
Unknown
Muy buen complemento hace El Diario de Paraná a lo que viene posteando Antonio sobre la diferenciación en el grano de trigo:
Pero “quién indica qué debe sembrar el agricultor”, se preguntó Miranda. “No hay ninguna orientación respecto a eso porque los parámetros de calidad industrial no se pagan, o no se pagan ostensiblemente, por lo que el productor entiende que calidad son kilos por hectárea”, agregó.
El agricultor, como le pagan por kilo, trata de conseguir la mayor cantidad de kilos por hectárea. Entrega el trigo –y el problema– al acopio, sea cooperativo o privado, y éste, hasta ahora, apela a un elemento que no está prohibido por la ley: la mezcla. Puede mezclar todo lo que recibe y generalmente logra una calidad que puede distribuir bien. En años de buenos rindes pero de mala calidad, remarcó Miranda, “se arma el tole tole”; es decir, “hay mucha producción y la industria sostiene que no le sirve”.
“La proteína bajó mucho y no hay genética que valga si no hay proteína. Con valores de proteína de 9% en base húmeda estamos hablando de trigo forrajero y nadie quiere hablar de eso porque se sabe que ese trigo vale menos”, completó.
Para Miranda, la cuestión “es muy clara: qué es calidad, se sabe; cómo lograr calidad, se sabe; el asunto es quién paga esa calidad.
La industria exige calidad pero no la paga”.
Cantidad y calidad (Tercera parte, los productores)
Por
Unknown
Aquí hay varios problemas a enfrentar, a saber:
El primero, que produciendo mas o menos lo mismo, gana más quien mas volumen produce. Y este concepto lleva más de cien años inculcado como válido en los agricultores argentinos. Y no es ningún invento maléfico, sino que hasta hace no mucho tiempo era así. Hoy es oportuno plantearse si todavía es válido que así sea. Y aunque siga teniendo validez, por cuánto tiempo la va a conservar. Y "last but not least" si nos conviene a nosotros todos como país productor de alimentos con valor agregado y mano de obra argentina, que tal cosa siga así, o tratemos de cambiarla.
Cosa que si decidimos cambiarla, no va a ser fácil de implementar.
Primero: porque es una modalidad aceptada desde hace demasiados años como para que esa cultura arraigada tenga posibilidad de cambio sin resistencia.
Segundo: Porque esa modalidad es buena oprortunidad de negocios para algunos, casualmente los que suelen tener la sartén por el mango, y buen dinero para invertir en pautas publicitarias, cosa que conspira contra la difusión y el debate (aunque ya se sabe que los únicos que pretenden ejercer la censura previa son los K).
Tercero: Porque ese sistema que se llama "segregación por calidad" requiere de laboratorios ágiles que determinen calidad (los muestreos se deben realizar como máximo cinco días antes de la cosecha) y para eso se requiere de la presencia del agricultor en el campo en forma constante siguiendo la evolución del cultivo para hacer el muestreo en debido tiempo y forma (se deben cortar las espigas contenidas en un metro cuadrado, apurar su secado poniéndolas al sol un día, desgranar, pesar el grano y determinar a partir del análisis en laboratorio el contenido proteico, y otras mediciones en las que no abundo por razones de brevedad). No es ninguna cuestión desconocida; los que trabajamos en la producción de Candeal para industria fideera lo empezamos a hacer hace mas de diez años con nuestro productores.
Cuarto: porque requiere de instalaciones de almacenaje aptas para recibir calidades diferenciadas.
Quinto: Porque hay que trabajar de agricultor, cosa que está medio olvidada, pero, la rentabilidad diferenciada que se consigue, hace que en una campaña se de cuenta el hombre que el esfuerzo vale la pena.
Sexto: Porque hay que definir una Política Nacional en materia de genética vegetal y ser lo suficientemente flexible para revisarla en función de las demandas del mercado. Esto ya tiene sus antecedentes en la producción de carnes en la que la introducción de cruzas índicas fue mas un requerimiento del mercado externo que un rasgo de visionarios de la esclerosada Sociedad Rural Argentina en cruzar las razas tradicionales. (Esta fue una batalla que se libró allá por la decada del '60, a la que me referí hace un año mas o menos)
Séptimo: Porque involucra a muchos actores y toca demasiados intereses particulares, pero afecta intereses generales, y para este tipo de cambios, además de los técnicos especializados, y la adecuada difusión, se necesita conseguir previamente lo que hemos dado en llamar "suficiente masa crítica" para imponer, no un cambio, sino la apertura de la discusión.
Octavo: Porque es necesario un sistema comercial que garantice al productor que el fruto de ese esfuerzo le llegue, y no sea indebidamente apropiado por acopiadores, cooperativas, y demás intermediarios (cosa que ya vienen haciendo sin levantar la perdiz).
Seguiremos.
Antonio (el Mayolero)
jueves, 17 de marzo de 2011
El crecimiento de la agricultura orgánica en el país de la felicidad
Por
Unknown
Y no lo decimos nosotros eh! lo dice la tribuna (de tablón) de doctrina. Ojo, puede que Cargill y similares no hayan pagado la pauta del meso, igual vale, aunque tengo un peeeeero:
La producción orgánica argentina es bien conocida a nivel mundial. No en vano el país pasó de exportar por el valor de 50 millones de dólares en el 2000 a exportar por el valor de 180 millones de dólares el año pasado, y ocupa uno de los primeros puestos en el ranking de los países con más hectáreas certificadas para la producción orgánica.
En este marco, productos como peras, manzanas, azúcar de caña y vinos orgánicos argentinos son demandados en todo el mundo y buscados en ferias de prestigio internacional, como la Biofach de Alemania, pero aún no tienen suficiente difusión en el mercado local, adonde el consumo de este tipo de productos está en pañales.
Por eso, los productores orgánicos creen que uno de los desafíos que enfrentan es el crecimiento en el consumo interno, que está empezando a demandar orgánicos.
El cambio empezó a notarse hace algunos años. "Desde hace tres o cuatro años, hemos notado que los productores que tradicionalmente exportaron empezaron a tener demanda en el mercado interno. Esta demanda se incrementa día a día gracias a la creciente concientización del consumidor argentino sobre los beneficios de la producción orgánica y gracias a las actividades desarrolladas entre nuestro movimiento y el Proyecto de Desarrollo de la Agricultura Orgánica Argentina", destacó Pedro Landa, presidente del Movimiento Argentino para la Producción Orgánica (MAPO).
Acá el resto.
martes, 16 de noviembre de 2010
El Papa se puso la gorra con la Corpo (?)
Por
Unknown
Le envían a Antonio unas declaraciones del Papa referidas a la agricultura, como para polemizar un poquito compañeros:
“a pesar de la crisis, consta aún que en los países de antigua industrialización se incentivan estilos de vida marcados por un consumo insostenible, que resultan también dañinos para el ambiente y para los pobres”.
“Es necesario apuntar, por tanto, de forma verdaderamente concertada, sobre un nuevo equilibrio entre agricultura, industria y servicios, para que el desarrollo sea sostenible, no falte a nadie el pan y el trabajo, y el aire, el agua y los demás recursos primarios sean preservados como bienes universales”
Lea la nota completa compañero, así putea con ganas, o no (?).
lunes, 15 de noviembre de 2010
La cuestión de las prácticas sustentables en la ganadería
Por
Unknown
André Voisin
Lo había olvidado ya, pero para seguir un poco con la línea de este post de Antonio, a continuación posteo un resumen de un artículo que publicamos en la Revista 2010 de Junio de este año y que lamentablemente no esta disponible en la web, con algunos agregados (sin cursiva):
El sistema de Pastoreo Racional Voisin (P.R.V.) se encuentra en las antípodas operativas, ecológicas y hasta ideológicas de la cría o engorde de ganado en feedlots o de forma convencional en grandes potreros tratados con agroquímicos o roturadores de suelos.
Básicamente lo que propone Voisin es un aprovechamiento del suelo como recurso que además no lo dañe sino que por lo contrario lo sane y lo fertilice con cada práctica. Para ello es indispensable que el ganado casi que ni camine por los pastos, por los que los grandes potreros son reducidos a pequeñas superficies divididas por alambrados eléctricos donde los animales se ponen a pastorear, y como incluso ven que el espacio es reducido, deciden no elegir los pastos y por mera competencia comen lo que tienen más cerca de la boca, casi sin caminar, pues además cada pequeño corral tiene su propio bebedero que provee el agua. Esto genera en una pequeña porción de superficie el depósito de altísimas cantidades de bosta y orina, de los elementos responsables de generar y regenerar la vida del suelo y asegurar su estructura, porosidad y humedad. El ganado es cambiado de parcela cada día, o a lo sumo cada dos días, por lo que implica una actividad humana distinta al pastoreo convencional en grandes potreros, donde los animales solo son revisados visualmente. En el PRV es necesario convivir con ellos, pues por lo general son cambiados de corral caminando a su lado. Es una invitación a relacionarse profundamente con el entorno.
La alta concentración de orina y bosta que se genera, y su homogénea distribución, evitan cualquier tipo de acción sobre el suelo que podría dañarlo, por lo que los pastos que cortaron con sus bocas las vaquitas, en unos días están rebrotando listos para ser comidos nuevamente. Además, teniendo en cuenta que la mayor actividad biológica del suelo se genera en sus primeros 20cm de profundidad, esa materia orgánica depositada por los animales es transformada rápidamente en nutrientes inorgánicos que son los que naturalmente le brindan la fertilidad necesaria al suelo para poder luego producir alimentos, eso sí, eligiendo una forma de cultivo que no lo agreda. La siembra directa sin agroquímicos es una buena opción (otra es la siembra al voleo, a mano o con desparrapadora, luego de una linda lluvia, para poner a pastorear ahí donde se sembró, de inmediato y por un día a las vaquitas, como para que pisen la semilla y la sepulten)
Pinheiro Machado (ingeniero agrónomo brasileño, divulgador del PRV) se quedó asombrado al enterarse que en Argentina, el pasto denominado gramón, era combatido por los productores agropecuarios. Es uno de los pastos más nutritivos para el ganado; pero las Multinacionales de Agroquímicos lo consideran una maleza y la única forma de combatirlo es usando los herbicidas que ellas proveen.
El P.R.V. es por supuesto una alternativa al constante envenenamiento de los suelos, y por ende, es totalmente ninguneado en las Facultades de Agronomía, cada vez más parecidas a academias de vendedores de insumos de la Monsanto-Cargill, Dupont, Syngenta y otras.
Por este motivo el PRV es una herramienta de lucha contra la proliferación de los agrotóxicos en nuestros campos, ya que su implementación debe sí o sí darse en armonía con la naturaleza, evitando cualquier acción dañina (mecánica o química) contra ella.
Además el PRV le devuelve a los establecimientos agropecuarios una vitalidad cada vez menos frecuente, pues al ser necesaria la constante presencia de personal controlando y cambiando de corral a los animales, no sólo aumenta su mano de obra, sino que también favorece el retorno de las actividades rurales de forma familiar y natural. Porque todavía no lo he dicho, entre otras cosas el PRV permite producir más cabezas de ganado por hectárea, haciendo que no sólo sea más rentable la producción ganadera, sino que los pequeños productores poseedores de unas decenas de hectáreas, vean aumentados sus ingresos mientras además, por si fuera poco, cuidan el único recurso económico que poseen, el suelo.
domingo, 14 de noviembre de 2010
De la soja y otras hierbas...
Por
Unknown
Por el cro. Antonio
Este año, allá por Semana Santa hice una serie de posteos donde desarrollaba la historia de las Vacas Sagradas de la India, y la Sacralización de la Ganadería Argentina, donde a la par de analizar nuestro desarrollo ganadero, también dejaba caer que recordando a Don Carlos también entraba el colonialismo como fase superior del capitalismo y los mecanismos utilizados por Inglaterra para consumar su vocación Imperial.
Hoy en día el colonialismo es mas difuso en cuanto a los países con nombre propio, y el imperialismo de las transnacionales como su nombre lo indica, está mas allá de nacionalidades específicas. Las Empresas transnacionales utilizan las mismas recetas pero ya no necesitan ser de un país específico, sino que al igual que las empresas navieras usan el concepto de "bandera de conveniencia".
El otro día se planteaba en un post por acá sobre el destino de la soja (y otros cultivos transgénicos) como recurso de alimentación humana, y me parece oportuno aportar algo en tren de clarificar un poco el asunto.
No es desatinado el concepto de Rulli, en cuanto a la presión en contra de los productos transgénicos por parte de muchos sectores europeos en cuanto a la alimentación más natural. No son desdeñables esas presiones, sobre todo por ser generalmente grupos compuestos por gente de alto poder adquisitivo, y por lo tanto de gran visibilidad mediática.
En un nuevo reparto de roles el Consenso de Washington nos asignó la función de productores de commodities de bajo valor agregado, ya que por ejemplo, la industria aceitera no tiene una gran cantidad de mano de obra, para el enorme volúmen de materia prima procesada.
Pero la soja en cuanto a alimentación humana no es tan significativa en forma directa. Su volumen de aceite es de solo el 18% contra el 50% del girasol, pero su harina (el subproducto de la producción del aceite), se destina al alimento balanceado que cría pollos y cerdos, y también algo del balanceado que se utiliza en los feed-lot.
El aceite de soja, tiene un destino de bio-diesel, así como el maíz transgénico tiene destino de etanol al menos en los EEUU, que no puede acceder a la producción cañera de Cuba.
Ambos productos (maíz y soja) pero sobre todo la soja son dependientes de la tecnología de la siembra directa, que no es mala en sí sino por su "drogadependencia", ya que sin dosis masivas de agroquímicos la cosa no funciona. Por más que la gente de AAPRESID se haya puesto en campaña de hacer certificar su producción como "amigable al medio ambiente" no pasa de ser una chantada de carácter descomunal como me apunta muy bien Máximo Magadán, hombre muy sabedor y experimentado en producción orgánica, y donde además me apunta con mucha certeza que la siembra directa (o su tecnología) es una de las principales causas de despoblación de la Pampa Húmeda.
Dice Máximo: "...ninguno de estos productos resiste un análisis de probado perjuicio para la salud humana...", pero creo que vale la pena trascribir el correo que me envía en su totalidad para su mejor comprensión:
"Hay un dicho en mi tierra que dice"Dime de lo que presumes y te dire de lo que careces" y aquí se da por que el sistema que defienden tiene un montón de virtudes pero de ninguna manera estas que pretenden certificar y apunto a un solo hecho, ninguno de estos productos resisten un análisis de residuos de probado perjuicio para la salud humana.
Por favor que se callen sobre estas flaquezas y prediquen otros aspectos super-superadores que van de la mano de la siembra directa.
Para mi la sustentabilidad tres patas: Una la ECONÓMICA que SI es fuerte, otra la AMBIENTAL que tiene menos de 1/4 PATA porque evenena y contamina, y la tercera que es la SOCIAL que tiene 1/2 PATA por que hecha al pequeño productor y a la gente de los pueblos."
Te lo dice alguien que contra viento y marea sigue después de 15 años en el sistema orgánico viviendo de ello y hasta te puedo decir que progresando a pesar del des-gobierno y sequías nunca vistas. También tenemos nuestras dudas sobre la pata ambiental solo por la sustentabilidad de la fertilidad pero y estamos en el camino de medir con criterios científicos no "contaminados".
Tomálo como la posición de alguien que no está en contra del sistema de siembra directa pero practica un sistema mas amigable con la naturaleza y el HOMBRE. a pesar de que a veces nos sentimos como un gladiador en el circo romano en calzoncillo y con una espada de plástico
Dichas estas cosas, es conveniente preguntarse de que habla Eduardo Buzzi cuando dice "Reforma Agraria" ¿Qué quiere decir? ¿Es consciente de que el llamado "sujeto agrario" en la Pampa Húmeda ha cambiado totalmente? ¿Pensará que los estudiantes de "Filo" se trasladarán masivamente a trabajar la tierra?
Las áreas marginales aun están a salvo en cuanto al recurso humano, ya que su marginalidad las ha mantenido fuera de las ambiciones de los grandes grupos que regentean la producción con mentalidad y lógica financiera. Pero las llamadas zonas núcleo han perdido su capital humano. Es un gran desafío, ya que no me extrañaría para nada que en pocos años las producciones transgénicas sean solo un recurso renovable (¿?) para combustible y nada más.
Seguiremos. Vaya esto en homenaje al aniversario del Nacimiento de don Arturo Jauretche y día del Pensamiento Nacional. Cosa que nos está haciendo mucha falta en el sector de la producción agraria sobre todo.
--
Antonio (el Mayolero)
domingo, 3 de octubre de 2010
Prisioneros
Por
Unknown
Sí, los cumpas de las grandes ciudades nos deben envidiar a veces, vivimos en pueblos tranquilos, lejos del kilombo diario, de la crispación ciudadana, a meta siestas y tortafritas los días de lluvia.
Sin embargo los pueblos de entorno agropecuario como el nuestro desde hace un tiempo están sufriendo los embates de la lógica financiera en el campo, de la agricultura química al extremo. Casi que no se hace siembra convencional acá ya. Meta herbicidas.
En el Tiempo de hoy nos cuentan que en Chacabuco la cosa se está poniendo pesada, como en varios pueblos.
Lo hemos discutido por acá con Mariano T y Antonio, con las medidas de seguridad necesarias, no habría drama con los herbicidas, sobre todo el glifosato. De mínima eso, les comenté que ya estamos viendo disminución en el bicherío del suelo, bichos bolita, cascarudos, lombrices y esas cosas.
Decía, de mínima entonces, discutamos la seguridad. En nuestro pueblo no hay restricciones para la fumigación, acá te fumigan calle de por medio en tu casa si vivís frente a un campo. Nuestro pueblo está rodeado por campo, así que todos los que viven en las calles de circunvalación tienen campo en sus ventanas.
Por lo general, en la periferia, la mayoría son vecinos de clase trabajadora, el obrero, como en las ciudades cuando no hablamos de countrys. Y en los pueblos, tienen poca capacidad de tracción por muchos que sean, acá mandan los blancos, siempre lo hicieron.
Como decía, esas familias están expuestas varias veces al año a los mosquitos y sus fumigadas. Todo tipo de ciencia sabe que un ensayo en laboratorio con monitos no puede asegurar que el contacto de herbicidas por años y años en seres humanos no genere malformaciones y enfermedades. A otro verdulero (?) con esa fruta. De yapa el Conicet ya dio su opinión al respecto. Mejor alejar bastante las fumigaciones de los poblados. 500, 800, 1000m de mínima.
En el pueblo sí está prohibido el almacenaje de herbicidas. Nadie lo cumple, todos sabemos que se guardan en varios galpones. La inspección de última está para parar a pibes en moto sin casco. Además del almacenaje uno de los signos de status en la manada pueblerina es pasearse con la camioneta cargada de bidones de veneno. Ahí hay guita. Pa' todos lados con los bidones, al súper, a la confi, al colegio al buscar a los pibes... También los propietarios de mosquitos guardan dentro del pueblo el bicho de ruedas grandes, en garages de casas, o en galpones al lado de casas, ahí, donde viven pibes, sus propios hijos si se quiere.
Lo más grave del asunto es que ellos son los primeros perjudicados, pero no se dan cuenta, acá nadie, ya lo dijimos, se embadurna en el mameluco amarillo con escafandras para manipular esta mierda. Los que laburan con ella son los más expuestos, luego sus familias y sus vecinos.
Obviamente no hay decisión política, primero porque buena parte de la clase política local tiene negocios agropecuarios, y aunque en los palcos declaren que el glifosato no es malo, ni en pedo se van a hacer una casa enfrente a un campo fumigado. Ellos tranquilos y seguros en el centro urbano.
La cuestión no es tan difícil de solucionar, de mínima. No es tan difícil pensar en un lugar de depósito de insumos y maquinaria alejado del pueblo y de uso común. Tampoco es alocado pensar en un mínimo de 520ha o de máxima 1000ha de perímetro del pueblo donde sólo pueda haber explotaciones agropecuarias orgánicas, fomentando los cultivos intensivos. Luego de máxima y con una victoria cultural consumada se podrá demostrar que se pueden producir materias primas para alimentos sin hacerle el juego a las multinacionales de la química.
Pero para eso primero el pueblo tiene que estar organizado, y segundo, tiene que gobernar sus infiernos grandes.
miércoles, 1 de septiembre de 2010
Dos nosticias del campo ¿De qué campo?
Por
Unknown

El aumento de la superficie sembrada de trigo en un 21% (impensado hace un par de años, éxito hoy de la política agropecuaria) y el negoción de la venta de soja en negro van de la mano irremediablemente. Sobre todo porque el éxito del trigo va atado también al éxito del yuyo porotero, ya que gran parte de la superficie de trigo sembrada se da en la misma superficie que se hace soja unos meses después (o antes, según como se vea la ecuación), lo que demuestra la rentabilidad que ambos poseen, a pesar de las retenciones, si se cuenta con la tecnología para llevar a cabo el proyecto (acá clickear la etiqueta cro. mayolero y revisar diversidad de post de Antonio a manera de marco teórico, si es que usté llega por primera vez a este pago blogueril, compañer@).
Ahora bien, es bueno recordarlo, la realidá que plantean estas dos noticias, no es la realidá de todo el campo, y no hablo de la agricultura familiar eh! no, hablo de las zonas agrícolas marginales, semiáridas, donde ni por putas la tecnología te permite producir extensivamente como en donde se producen las noticias. La mitá sudoeste del partido donde vivo es una de ellas. Patagonia no reconocida.
Por eso es necesario hacer siempre esta distinción, y abogar por cierto, en políticas agropecuarias difernciadas, que el cro. Domínguez tiene más que claro que uno, por supuesto. Pero para esto, claroestá, el productor debe dejar de alucinar con que vive en Vicuña Mackena.
viernes, 2 de julio de 2010
Fondo Rotatorio en Dorrego
Por
Unknown
Hubo una reunión informativa en el pueblo entre Municipio y productores sobre la formación del fondo rotatorio para la compra de gasoil y granos, pero nos cuentan que los chacareros no se fueron muy contentos con esto de tener que devolver al fondo 300kg/ha de grano cosechado, si es que cosechan. Charlando con Antonio y otros cumpas relacionados con la actividad agropecuaria esbozamos un par de conclusiones de por qué el Fondo Rotatorio puede no llegar a implementarse en nuestro distrito:
La primera conclusión es que como la dirigencia agraria tiene participación fundamental en el mismo, y como sabemos que acá la política agraria del Municipio la rige la SR local afiliada a CARBAP, no nos cuesta mucho inferir que políticamente ellos no estén de acuerdo con la formación del Fondo. En esta nota de LNP (diario recalcitrantemente opositor) Antonio me aviva que en Puán y en Cnel Suárez el Fondo marcha viento en popa, pero claro, en el primer distrito la dirigencia agraria la copa Coninagro de la mano de Roppel y en Suárez hace lo propio FAA a partir de Corgano. Si esto se confirmase, habla de una gran debilidad por parte del municipio y además del Ministerio de Agricultura por no brindar ellos la información de manera directa.
Además, otra de las cuestiones que puede revelar esta negativa es que no haya tantos productores interesados por no haber tantos en emergencia o por no quedar tantos pequeños y medianos. Además, la siembra ya ha comenzado, aunque sabemos que en setiembre incluso se ha hecho siembra de fina en el distrito.
Sin embargo lo más interesante de analizar es el comportamiento solidario de muchos productores, casi inexistente. A primera lectura podemos pensar que la devolución de esos kilos luego de la cosecha puede parecer mucho, lo que no se dice o no se quiere decir o no se quiere escuchar es que esa devolución NO es para el estado, sino para le mismo Fondo (para los mismos productores), para acrecentarlo y poder ayudar a cada vez más emprendedores. Osea, el principio de una cooperativa donde los propios productores manejen la cosa. Además, para ser parte del fondo no hay que aportar ninguna garantía ni existen mecanismos compulsivos de cobro, pues se da dentro de la emergencia agropecuaria, por lo que no es difícil inferir que muchos, amén de que hayan cosechado o no, no harán dicho aporte. Y ahí el tema de la solidaridad, pues ese aporte es el que garantiza el funcionamiento del fondo. Si uno lo utiliza una vez, cosecha, zafa y no aporta, chau fondo y chau posibilidad para los próximos productores.
Esta última característica, si se quiere, es comparable con lo que los sectores a los cuales muchos de esos productores suscriben, dicen de los desocupados que forman las cooperativas de trabajo.
En fin, si no fuera porque la siembra ya empezó, sería casi imperdonable no formar el Fondo, porque amén que no haya productores que lo necesiten, es una buen mecanismo de reaseguro para encarar las posibles malas épocas, y para encarar de nuevo el cooperativismo. En fin.
lunes, 31 de mayo de 2010
Dos noticias dos sobre política agropecuaria. La primera
Por
Unknown

Antonio me avisa de dos notas que se relacionan sobre un posible nuevo escenario agropecuario, al menos en las zonas mas desfavorecidas por las precipitaciones, y teniendo en cuenta el Plan Agroalimentario Nacional. Así que flor de centro te tiramos Mariano.
La primera es de La Nueva Provincia:
Stroeder va camino a una transición
Ciertamente, hemos modificado conductas para la siembra", admitió Alcides Haure, titular de Federación Agraria Argentina en Stroeder. "Esta crisis nos dejó una gran enseñanza respecto del laboreo del suelo. No podemos correr el riesgo de que se vuele otra vez. En tal sentido, la mayor utilización de la SD (siembra directa) es algo que pocas veces habíamos observado por aquí", agregó.
Para la decisión de sembrar influyó, más que nada desde lo anímico, el arribo de los planes de asistencia con formato de Fondo Rotatorio implementados desde el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (vale aclarar que si comparamos diarios La Nación termina siendo de izquierda frente a LNP).
Una comisión de emergencia, creada a tal fin, integrada por las sociedades rurales de Stroeder, Patagones y Villalonga; INTA; Federación Agraria, delegación Stroeder; Comisión de Riego; Mujeres Agropecuarias; la municipalidad de Patagones y los presidentes de todos los partidos que integran el Concejo Deliberante maragato, se encarga de la administración de dichos aportes. La particularidad de este sistema, que entusiasmó a los productores porque lo diseñaron ellos mismos junto al ministro Julián Domínguez, es que el dinero del crédito se debe devolver al propio Fondo; es decir, no saldrá del distrito y se redistribuirá para este u otros fines vinculado al campo. Más: en caso de que fracase la cosecha, no se deberá pagar.
"Veníamos mal y esto nos revitaliza, pero no debemos perder el objetivo que nos ha dejado la experiencia anterior: proteger el suelo y ser sustentable" (Oscar Vagni, productor local).
"Siempre nos dicen que tenemos que olvidarnos de sembrar trigo, pero eso es algo imposible", admitió Haure. "Primero porque es el cultivo tradicional de la zona y la mayor parte de lo que se ha hecho en el partido de Patagones es gracias al trigo. Y segundo porque no podemos si no tenemos otra alternativa en la mano", agregó. "Por eso nos parece más sencillo buscar las herramientas para hacer al trigo más rentable con los rindes históricos de la zona, que son de 1.000 a 1.200 kilos por hectárea", dijo.
Según se relevó, un trigo orgánico surgido de esta zona se comercializa a 450 dólares la tonelada. El trigo común rondaba, este viernes en la pizarra de Bahía Blanca, los U$S 162.
Debo reconocer que es sorprendente la diferencia de precio entre el trigo denominado orgánico y el agroquimiqueado. Imagínense la posibilidad de contar con un molino harinero para ese trigo en la zona y el valor agregado de esa harina debidamente trazada. Los números de Stroedder hablan por sí solos, sus rindes máximos son los mínimos en Cnel Dorrego, y eso que acá nuestros rindes máximos no son altos comparados a las zonas núcleo. ¿Cómo podía resistir un productor mediano a pequeño con el paradigma de agricultura imperante cuando las presipitaciones son escasas? Imposible. La siembra directa cumple un rol fundamental, pues todos sabemos, suelo sin mover, agua sin secar. A eso agregale que no le hacés el caldo gordo a las Empresas y acopiadores que mantienen de rehén al productor con el toma y daca de comprar producción a cambio de vender insumos...
Mañana la seguimos con la 2ª nota.
miércoles, 19 de mayo de 2010
Barajar y dar de nuevo (III)
Por
Unknown

Por el Cro. Antonio
Evidentemente en el planteo de un perfil productivo que sea un modelo para todos y no para unos pocos, la tenencia y uso de la tierra debe ser el cimiento donde asentar el edificio.
Ya hemos visto que hay cosas que por más que nos gustaría que no hubieran pasado, han sucedido y son irreversibles, por lo que no vale la pena removerlas. La despoblación está, y sería quimérico plantearse repoblar. Al menos bajo las condiciones que conocimos. Por lo que lo que nos resta es mantener lo que queda.
Lo que sí es indispensable es legislar sobre arrendamientos.
Debemos salir cuanto antes del nefasto sistema de arrendamientos por una cosecha. Los arrendamientos rurales deben tener un plazo mínimo de tres años (mejor cinco) lo que es beneficioso para el arrendador y arrendatario, ya que permite una plantificación de rotaciones más racional acorde con la conservación del suelo.
No se si sería bienvenida por los especuladores y los grandes pools de siembra, pero tendremos que aguantar los ataques de la infantería y el cañoneo mediático, habrá que armarse de paciencia y argumentos, que los hay y son sólidos. Técnicos irrefutables y políticos también.
Debe clarificarse definitivamente la existencia de la doble cosecha en un ciclo. La soja no es un monocultivo. La práctica hace que la mayoría se siembre sobre rastrojos de fina. Explico: Hoy es 18 de mayo. Hay un rastrojo de soja. En menos de un mes siembro trigo en ese rastrojo. Ese trigo lo voy a cosechar el 15 de Diciembre. Por detrás de la cosechadora, ahí nomás, siembro soja, que cosecharé en abril del año que viene. En 365 días habré cosechado dos veces en el mismo lote.
Otra; siembro cebada cervecera, que la cosecho al principio de diciembre y me da quince días mas de ciclo para la soja de segunda.
Esto no es un planteo teórico, sino lo que se hace habitualmente en la zona de Tandil, Balcarce y hasta Olavarría.
Esto ha sido posible por la siembra directa.
Pero, si ese arrendatario tiene la seguridad de que no será desplazado por alguna oferta desatinada de un competidor, puede mejorar su técnica y por consecuencia sus rendimientos físicos, lo que le permite mejor resultado económico, y por ahí, también por un sistema de aparcería mejorar el beneficio del arrendador. Se le puede buscar la vuelta, no es tan difícil.
Lógicamente esto depende también de los sistemas de comercialización. Hay que independizar el sistema productivo de los timberos del Mercado. No puede estar ligada la suerte económica de los productores argentinos a la jugada de un "Senior Officer of Investments" que por una línea de cocaína de más hace una jugada en los Mercados de futuro con fondos de alguna Administradora de Fondos de Pensión en los EEUU. El trabajo, la sabiduría y los bienes de nuestros agricultores no pueden estar en manos de semejantes mequetrefes. Es una cuestión de Soberanía Nacional (que primordialmente consiste en asegurar el bienestar de nuestros conciudadanos, lo demás es accesorio).
Por lo que necesariamente debe existir un precio mínimo garantizado por un organismo OFICIAL para todos los productos de interés nacional. Y no me vengan con pavadas tipo "acero o caramelos" que ya sabemos como quedamos con esa concepción ideológica.
Llámese Junta Nacional de Granos o como sea, debe haber un comprador de última instancia que establezca un piso mínimo de rentabilidad a la producción y garantice el mercado interno a precios razonables.
Asimismo se debe establecer un Seguro Integral Agropecuario que ponga una red de seguridad ante desatres climáticos para evitar el manoseo de los Estados de Emergencia y/o Desastre que se producen inevitablemente aunque las empresas aseguradoras internacionales pongan el grito en el cielo. Y los dirigentes de entidades que dicen ser representativas del sector se pierdan la ocasión de hacer politiquería de la peor en cada ocasión.
¿Sería muuuy revolucionario plantear legislaciones sobre tenencia de la tierra similares a las de los estados agrícolas de los EEUU? Por ejemplo, en algunos Estados, la tierra agrícola puede ser únicamente propiedad de personas físicas (excluye las S.A.) en otros no solamente eso, sino que esas personas físicas deben ser obligatoriamente nativos de los EEUU. O con no menos de 25 años de ciudadanía. Debe ser por eso que nuestro quejosos terratenientes no venden acá y se van a producir allá...
Donde el USDA indica cuantas hectáreas (o acres) y de que podés sembrar por año agrícola. En fin, en esos países socialistas no se puede vivir...
Habrá mas.
--
Antonio (el Mayolero)
martes, 18 de mayo de 2010
Barajar y dar de nuevo (II)
Por
Unknown

Por el Cro. Antonio
Replantear la producción agraria con objetivos de largo plazo, ya dijimos que puede ser una tarea muy difícil. Eso sí, imposible de evitar, ya que es precisamente un cambio de modelo.
El modelo de explotación actual es el que "dibujó" el Mercado. Con características que no coinciden con los objetivos que la Nación (nosotros, no el diario) debería tener. Y que dichos objetivos no sólo son de volúmenes físicos de saldos exportables o de superávit del comercio exterior, que bienvenidos sean, sino también sociales, en cuanto a creación de fuentes de trabajo estable y digno en lugares que se van despoblando. O sea política demográfica. Repoblar el interior en la medida que sea posible. Repoblar la infinita cantidad de taperas abandonadas sería un delirio inconducente, pero sacar del estancamiento a muchos pueblos de mediana densidad deberá ser un objetivo en que las distintas Municipalidades también tendrán que fijar sus metas. Pienso que Dorrego deberá pensar seriamente cual es el destino de Oriente o Guisasola, como Tres Arroyos deberá hacerlo con Orense (y tomo estos dos como ejemplo mas cercano ya que hay cientos de lugares así en toda la Provincia y el País).
Creo que todos en el interior tenemos algo para aportar en este sentido, ya que en el interior hemos padecido muy de cerca las consecuencias del modelo de explotación agraria neoliberal.
De paso, al concretarse proyectos agroindustriales en esos lugares, justificará que el ferrocarril exista, ya que deberá prestar servicio de carga, ya que reactivar ferrocarriles que nada trasportan, (o solo lo hacen quince días al año) es solo sanata fácil y desatino.
Debemos decir claramente que el modelo de ganadería en feedlot no sirve para exportación. Que la producción de carnes para exportación requiere de buenas pasturas y que esas buenas pasturas se implantan en tierra agrícola, que hay que restársela a la omnipresente soja...
Que la agricultura familiar de las zonas periféricas debe ser potenciada como productora de alimentos, pero de nada servirá sin una adecuada infraestructura de transporte y comercialización, ya que éste es el principal obstáculo que se les presenta.
Se han producido cambios, y algunos de ellos ya dijimos que son irreversibles. Algunos de esos cambios los podemos lamentar, y otros lo fueron para bien. Podemos añorar el modo de vida rural de 60 años atrás, por ejemplo, pero, no podemos ignorar que la existencia de los contratistas rurales con tecnología de punta mundialmente hablando, es bueno para todos.
Pero estamos a tiempo de detener la despoblación de los pequeños centros urbanos y hasta revertirla. Podemos poner en valor mucha buena vivienda abandonada en tantos pueblos chicos, en lugar de construir nuevas viviendas en ciudades y agravar aún mas las deficiencias de infraestructura.
Claro que a las multinacionales esto no les va a gustar, y sus lenguaraces vernáculos vendrán a decirnos que hay que dejar que el mercado solucione todo, pero eso ya sabemos que no nos ha servido para nada a la mayoría de los argentinos, asi que por ahí pasará el ruido de la militancia diaria.
Habrá mas.-- Antonio (el Mayolero)
lunes, 17 de mayo de 2010
Barajar y dar de nuevo...
Por
Unknown

Por el Cro. Antonio
Qué todavía quedan algunos naipes en el mazo. Se avecinan tiempos de larga discusión y convencimiento. El salir de la lógica financiera aplicada a la agricultura será aún mas resistido que la resolución 125, sin lugar a dudas.
Hay demasiados intereses involucrados en el asunto. No solo económicos, sino ideológicos, ya que significará volver atrás con la cultura que se nos impuso sobre la sangre de muchos argentinos de subordinación a los intereses de las Multinacionales, y la destrucción de la cultura del trabajo como manera de dominación de las voluntades.
Así como se critica duramente el "clientelismo" de los planes sociales sería interesante establecer un paralelo entre ese "clientelismo" y el de los pequeños y medianos productores que han arrendado sus campos hacia los arrendadores (pools de siembra y similares) . Hemos desarrollado en otros posteos la imposibilidad material y anímica de esos tenedores de tierra agrícola de reinsertarse en el circuito productivo.
Han perdido el tren de la tecnología y las ganas de trabajar. No los culpo. Cobran arrendamiento por adelantado más de lo que podrían obtener en un año de trabajo y sin arriesgar capital de trabajo ni patrimonio. Y esto viene desde hace mas de treinta años, por lo que acá también ya hay gente con campo que nunca vio trabajar el campo. Al menos en las zonas mas productivas de la Pampa Húmeda.
En las zonas marginales la cosa es distinta. Al menos por donde anduve estos días, allá por el sudoeste profundo y semiárido del fondo del Partido de Puán, donde para ser agricultor hay que saber más que tener, ya que con 900 mm de lluvia anual no hace falta ser muy habilidoso para hacer agricultura, pero hacer agricultura con 500 ó 600 mm al año no es para cualquiera, y además hacer ganadería, reserva de forrajes, pasturas y demás cuestiones propias del arte de la explotación mixta representa la aplicación de la técnica mas actual, mas el cúmulo de saberes aprehendidos a través de varias generaciones de chacareros y trasmitidos de abuelos a padres, y de estos a hijos, hace que persistan chacareros en las chacras, y que se viva con una austeridad propia del que sabe que las limitaciones del medio no le permiten demasiadas fantasías.
Donde los robustos y duraderos Falcon siguen prestando servicio, como las antiguas F100, donde todo el mundo sabe que una 4x4 no tiene mayor utilidad, ya que llueve poco, y cuando llueve nadie sale a la calle, ya que la particularidad de esas tierras arenosas hace que al día siguiente ya hayan absorbido la lluvia y no sea necesaria la doble tracción. (En otras zonas es exactamente igual, y hay muchos que cuando llueve no sacan la 4x4 ¡porque se embarra!)
Donde es posible la producción orgánica ya que el régimen de lluvias hace muy azarosa la utilización de fertilizantes. Donde se combate el pulgón con el efectivo recurso de fumigar los lotes afectados con agua jabonosa (así como la abuela lo hace con los rosales...) Claro, que eso no es muy buen negocio para los fabricante y vendedores de agroquímicos...
Cuando la expectativa de rendimiento del trigo está en 1800 a 2000 kilos/ha en el mejor de los casos hay que ser muy buen agricultor para que sea rentable. Y muy buen administrador. Pero cuando la tonelada de trigo orgánico se paga un 40% por encima del trigo pizarra, y ese 40% no son kilos a fletear, por ejemplo, los números empiezan a verse de otra forma.
Donde Grobocopatel fue, estuvo un par de años y se retiró silenciosamente ya que la zona no le cumplía las expectativas, donde no se hace soja porque las condiciones agronómicas no lo hacen posible.
Todo eso debe ser metido en la discusión y atendido con la mayor dedicación, así como la investigación y producción de semillas con el know-how nacional aunque los tirifilos y farabutes con diploma de Almacenero expedido por las Facultades de Agronomía mentalizados por el merchandising de Cargill y Monsanto tiren la bronca, porque todo esto implica que ellos también van a tener que recrear la cultura del trabajo en su profesión. Que volvamos a revalorizar a los Garbini, Carbajo, Glave, fitotecnistas de reconocimiento internacional y su legado científico, que volvamos a revitalizar la mística de los Técnicos de INTA.
Y escuchemos a los Marcaida, a los Brost, a los Magadán, a los González, a los Martiñena, que si llevan tres o cuatro generaciones de agricultura en esos lugares, hay que "ir al pie", no a decirles nada, sino a preguntarles.
Habrá mas.
Antonio (el Mayolero)
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