A veces uno se pone a revisar viejos archivos; lo que sigue es una síntesis de algunos posteos de este mismo blog, escritos allá por 2010 y 2011. Creo que vale volver, pasado el tiempo a recordar aquellos hechos y circunstancias, ya calmadas las pasiones del momento.
Ya
pasado un tiempo prudencial, uno empieza a revisar hechos, que medio van
quedando en la Historia, y empiezan a surgir preguntas.
¿Sería esto que se ha dado en llamar
"Kirchnerismo" lo mismo si no hubiera existido aquel conflicto?
Veamos: conflictos siempre hubo, y más cuando se
afectaron intereses poderosos. Y los seguirá habiendo porque para eso son
poderosos los intereses, y para eso han desarrollado el poder, para defenderse.
En el fondo del conflicto aquel, para mi yacía en
la potestad del Estado, instrumentada a través de un Gobierno electo
democraticamente, de implementar políticas económicas explicitadas en su
plataforma electoral.
Es sabido desde hace casi 100 años (en 1912 se
puso en vigencia la Ley Saenz Peña) que los sectores conservadores no pueden
acceder al gobierno por el voto popular. A partir de allí quedó demostrado que
el modelo de la generación del '80 no contaba con el apoyo de pueblo. Tuvieron
que apelar al golpe, al fraude, y a la cooptación de dirigentes de movimientos
populares (Alvear, Menem) para poder hacer prevalecer sus intereses sobre el
sentir mayoritario.
Pero siempre esas cosas se dieron entre
bambalinas, ocultas al quehacer diario. Golpes de Estado, "Planteos" (una
palabra muy de moda en épocas de Frondizi), proscripciones. Muchas de esas
cosas se daban entre gallos y medianoche al punto que te levantabas en la
mañana y el Presidente ya no estaba. Eran conflictos de rápida resolución. Tal
vez la existencia de FFAA disponibles para esas aventuras hacía que el
conflicto no "bajara" a la sociedad y aunque sabíamos que muchos de
nuestros vecinos y conciudadanos concordaban ideológicamente con los hechos
sucedidos, la cosa se aplacaba rápidamente, y muchos no tenían necesidad de
mostrarse públicamente en ese papel. Y otros no tenían ni tiempo de expresarse.
Y otros que se expresaban la pasaban muy mal...
Cuando el 2008 se dio el conflicto, no había
FFAA en condiciones de arbitrar en favor de los poderosos. Y tuvieron que
empezar a mostrarse en público, y empezamos todos a ver quien era quien. Los
Grandes Medios de Comunicación que siempre habían sido parte del poder fáctico
entre bastidores se mostraron. Los Grandes Empresarios Rurales que siempre
habían manejado los hilos del Poder tuvieron que mostrarse tal cual eran ante
un Gobierno que no estaba dispuesto a resignar la voluntad popular que los
había ungido.
Y ahí el Pueblo tuvo oportunidad de saber quien
era cada cual. Y en cada lugar del país. Como para que nadie pudiera decir que
no había visto como eran las cosas. Esto "desmediatizó" (si vale el neologismo)
al conflicto. Ya nadie se enteraba solo por el diario, la radio o la TV. Podía
confrontar la noticia que le vendían predigerida con los protagonistas a los
que podía ver en acción, e interpretar la cosa desde su propia visión. Ahí fue
cuando a muchos les "saltó la ficha" y empezaron a entender como eran
(y habían sido) las cosas durante tantos años. Los "Comandos Civiles
Revolucionarios" del '55 habían quedado en el olvido, y sólo los abuelos
los recordaban. Y en el 2008 reaparecieron con toda crudeza. Con todo
desenfado, haciendo chabacana ostentación de sus armas, y su prepotencia. Y
entonces muchos descubrieron que su convecino era un hombre violento. Y que en
ese pueblo donde "nunca pasaba nada" también anidaba la violencia.
Los sucesos del 2001/2002 eran muy cercanos, y
el pueblo comprendió una cosa con claridad. A eso no quería volver. Y había por
primera vez en muchos años Gobernantes que no cedían ante los poderes fácticos.
Y creo que todo esto parió una nueva militancia,
mucho mas horizontal que mucha dirigencia (no solo política, sino Gremial y
Empresarial), todavía no alcanza a comprender. Sumado esto a un inexorable
recambio generacional al que ya nos referimos acá hace un par de días, mas un estilo de
comunicación directa y horizontal entre la Presidenta y su Pueblo hace que todo
sea distinto.
Creo que esa militancia fue parida por el conflicto de la 125, bisagra
histórica a partir de la cual entendimos que las cosas que soñáramos se podían
concretar. Que los discursos Clasistas y Combativos de nuestra izquierda
terminaban en las antípodas al pie del Monumento a los Españoles. Que la
dirigencia de Instituciones representativas de los pequeños y medianos
agricultores se había transformado en peoncito de patio de aquellos que siempre
habían sido sus antagonistas. Que las plataformas de los partidos políticos
progresistas eran simples enunciados que no estaban dispuestos a sostener en
caso de llegar a ser elegidos.
Creo que hasta el conflicto de la 125, el
kirchnerismo era una curiosidad. A partir de ese momento para muchos,
muchísimos, pasó a ser la Causa Nacional. Una continuación natural del
Radicalismo puramente Yrigoyeniano.
Solo pasaron cuatro años de aquello; todavía estamos reviviendo los
detalles si se quiere pintorescos de aquella sucesión de acontecimientos que
culminaran (¿culminaran?) con el "voto no positivo" de Cobos. Creo
que todavía no nos hemos dado cuenta totalmente de la trascendencia que en
nuestra vida política tuvo todo aquello.
Hasta entonces nos costaba mucho llegar con algunos conceptos al grueso de la
gente, ya que los poderes fácticos siempre actuaban entre bambalinas. Se movían
en el terreno que mas les convenía. La media sombra. Sacaban y ponían
gobiernos, manejaban Presidentes, les imponían Ministros... Gobernaban por
intermedio de terceros, hacían famosos y respetables a verdaderos truhanes de
la economía, y escamoteaban el conocimiento de otros, y cuando las cosas se
ponían complicadas siempre encontraban un General de escasas luces que
"pusiera orden en la sociedad y la disciplinara" si es que algún
Presidente se les insubordinaba.
Pero siempre hay un cuando, y ese cuando, a veces no depende solamente de
voluntades sino de hechos que a veces parecen aislados, pero que encadenados a
través del tiempo dan lugar a que se den las condiciones. Pero también es
indispensable que cuando esas condiciones se dan, haya al mando personas con la
suficiente fe y decisión para dar la batalla.
Y la batalla comenzó, pero no contaron algunos conque el último proceso militar
había producido semejante conmoción en las FFAA que ya no se animarían a
intervenir. Algún día sabremos la trama de presiones y ofrecimientos de los que
deben seguramente haber sido objeto los Oficiales Superiores (y cuadros
intermedios y subalternos) por parte de los detentadores del poder.
Fue para mi revelador de la posición de algunos cuando una columna de camiones
del Ejército que transitaba por la Ruta 3 en dirección Norte llegó al corte que
los "autoconvocados" hacían en Tres Arroyos, por el que ni
ambulancias podían pasar, e inmediatamente se levantaron las barreras y se les
franqueó el paso entre aplausos.
Pero estas cosas que sucedían (mas otros hechos de violencia contra
legisladores nacionales, y simples ciudadanos que fueron golpeados por
manifestar su desacuerdo) fueron provocando una reacción. Que afortunadamente
no alcanzó los niveles de agresión que se veían en los cortes. Pero trazó
claramente una línea divisoria.
Y es bueno que esto haya sucedido y siga sucediendo, porque finalmente se
empezó a saber quien era cada cual, mas allá de sus discursos y sus silencios.
Al carecer de quien pusiera la cara por ellos, tuvieron que ponerla los que
siempre habían estado en la sombra. Y obligaron a ponerla a quienes siempre en
sus palabras se habían mostrado de este lado. Y entonces
"descubrimos" que la FAA, la entidad que se había formado ante los
abusos de los terratenientes allá por 1912, resultaba que ya no era mas
representativa de los intereses de los pequeños y medianos productores sino que
firmemente se alineaba con sus otrora explotadores. Descubrimos la existencia
de un personaje grotesco que por imperio de las cámaras de televisión saltaba a
la fama, impostando el personaje de
"el-chacarero-buenazo-que-se-levanta-a-las-cuatro-de-la-mañana-y-trabaja-hasta-entrado-el-sol"
para que el gobierno le meta la mano en el bolsillo, abusando de su nobleza que
no sabe de papeles ni contratos.
Vimos a los dirigentes de la izquierda mas revolucionaria mostrando la hilacha
que llevaron a la rastra toda la vida alineándose públicamente a lo mas
reaccionario de nuestra sociedad (siempre lo habían hecho, pero en privado).
Ante todo esto, una de las formas de la reacción fue que se abrió el debate, y
ese mensaje monocorde empezó a ser cuestionado. Por ahí habían cambiado algunas
cosas, e Internet ofrecía una comunicación horizontal que rompía el cerco
mediático, y la posibilidad de acceder a páginas de diarios y radios del
interior ayudaba a enterarse de primera mano sobre acontecimientos locales que
de otra manera nunca se hubieran conocido. La comunicación interactiva a través
de comentarios de otro punto de vista en las ediciones digitales de los diarios
de tirada nacional.
Algunos hicimos entonces nuestras primeras armas en la redacción de nuestras
ideas. Paso difícil porque si bien uno tiene bastante gimnasia en la comunicación
verbal, comunicar por escrito tiene otras exigencias y formas. Ya existían los
blogs, pero muy pocos con contenido político. Pero el ansia de decir nuestra
verdad hizo que se produjera una verdadera explosión del género.
Vamos a ser honestos; arrancamos a la bartola. De
puro calientes nomas. Nadie había organizado nada, tampoco hubiera sido posible
que cientos de tipos/as la inmensa mayoría desconocidos entre sí fueran
movilizándose en una reacción coordinada.
Pero era tan burda la trama, tan infames los argumentos, que movían a hacer
algo. Y lo único que hubo a mano se usó. Recordemos que facebook si es que ya
existía era desconocido y mucho menos twitter. Como se dijo antes los
comentarios en los sitios digitales de los diarios, y otras páginas periodísticas
eran en la práctica los únicos lugares por donde se le podía entrar al discurso
unificado.
Organizar redes de correos reanudando contactos, intercambiando pareceres fue
una de las primeras tareas. Y salir al toro... Ahí empezamos a encontrarnos y
potenciarnos de a poco. También había que clarificar a la militancia urbana que
desconocía muchas particularidades de la actividad, y que además no podía
comprender que los mismos tipos que habían sido protagonistas de la marcha del
hambre poco tiempo atrás, (De Gennaro, Buzzi) eran en realidad un par de
hipócritas estafadores. Que el PTS , la CCC, el MST con los que hacía poco
tiempo caminábamos juntos, codo a codo, mostraban el verdadero rostro de la
izquierda argentina, siempre presta a ser alfiles de los sectores mas
reaccionarios. Claro, había una nueva generación que desconocía hechos pasados,
y a la que otros afanes habían estado ocupando. Había que desenmarañar las
múltiples siglas de las Entidades representativas "del campo", y que
ese señor que aparecía en un palco al lado del presidente de la FAA como vice
Presidente de CRA llamado Juan Carlos De Marchi era un ex Coronel del Ejercito
Argentino torturador y genocida, (ahora afortunadamente condenado a prisión
perpetua), asesino de los propios compañeros del mismo Buzzi. Había
que en suma hablar de política hacia adentro, y al mismo tiempo sembrar una
visión de la realidad que se contraponía con el discurso dominante.
Y así nos empezamos a conocer en forma virtual y a conectar en forma horizontal.
Pudimos finalmente llegar a una síntesis que fue mas o menos así. "Hay un poder de veto sobre las
decisiones mayoritarias que toma el pueblo a través de sus representantes".
El pueblo a través de sus representantes legítimamente elegidos había dispuesto
gravar ciertas cosas con derechos de exportación, pero había un poder fáctico
que se negaba a acatar lo que el pueblo había decidido.
Lo bueno era que en este caso, había gobernantes que no estaban dispuestos a
menoscabar el mandato recibido, y le hacían frente a los poderes concentrados.
Y así se fue tejiendo la trama en la que fuimos descubriendo compañeros con
saberes que nos eran ajenos y que íbamos absorbiendo, al principio con recelo,
ya que algunos veníamos muy golpeados por decepciones y engaños. Solo se fue
decantando el panorama, y surgiendo una nueva militancia que vino con nuevas
pautas de acción. Más espontáneas, menos orgánicas, planteando un desafío a las
conducciones partidarias que no aciertan a encontrar una forma de encuadrar ese
movimiento.
Reapareció la política como materia de discusión dentro de la sociedad, para
horror de las "Doñas Rosa" que ven alterada la paz de las mesas
domingueras, y los que ven "una sociedad dividida" (sociedad que
siempre estuvo dividida. pero como de eso no se hablaba parecía que no...).
Afortunadamente ya nada volverá a ser como antes; cayeron muchas caretas,
fueron obligados a salir de sus cuevas oscuras desde donde manejaban el país a
su antojo y necesidad. Las batallas posteriores como la ley de medios ya nos
encontraron organizados. Fueron realidad las palabras de Néstor Kirchner en
aquellos duros momentos; "No saben el favor que nos están
haciendo..."
De aquellos tiempos hubo varios emergentes:
La militancia; como dijo algún amigo en un comentario al primer
artículo de la serie, quedó en evidencia para muchos, que los enemigos existían
y ya se veía en que vereda estaban. La Dictadura y la intoxicación mediática de
mensaje único habían desalentado la participación popular. Empezamos a ver
gente que se movilizaba en forma independiente; los famosos
"sueltos", los que no estaban dentro de ningún aparato. Tuve
oportunidad de estar en Plaza de Mayo aquel día, y junto a varios amigos observábamos
la concurrencia y comenzamos a encontrar compañeros de muchos años que se habían
alejado de toda militancia activa (igual que nosotros) pero que (igual que
nosotros) creyeron que la ocasión hacía necesario dejar el escepticismo de
lado. También empezamos a observar gente demasiado joven para arrastrar
nuestros traumas que se asomaban por primera vez a un fenómeno de "masa
movilizada”. Obviamente éramos una minoría frente a los grupos organizados ya
fueran de extracción gremial o partidaria. Era un síntoma. La cara de haber
pisado mierda descalzo que portaban Caparrós y Beatriz Sarlo nos lo confirmaba.
La Comunicación: hasta entonces la comunicación se había hecho por
los canales tradicionales, y de yapa se hacía mal y tarde. Y de yapa vertical;
de arriba abajo, y de abajo arriba. Sin pensarlo específicamente se armó una
red horizontal que empezó a resquebrajar la credibilidad del periodismo.
Empezamos a recibir otras voces que sonaban como las nuestras, que rompían el
aislamiento a que nos sometía "la cadena". Otras fotos, otros ángulos
de cámara nos mostraban que no todo era como nos decían. Y aparecieron los
blogueros, donde empezamos a ver notas de opinión, datos fundamentados,
análisis de tipos desconocidos o ignorados donde entrábamos a trenzarnos en
discusiones que para algunos eran una vuelta al pasado, donde discutíamos
política, y para otros una novedad ¡se podía discutir de política fuera del
ámbito cerrado del grupo! ¿Que era eso?
Nada volvió a ser igual. La ley de Medios fue
solo una consecuencia de aquellos días, y no sé si hubiera sido posible sin
aquellos días de angustia.
El cuestionamiento a "la verdad
revelada". A quienes
venimos de tiempos viejos (cuando quien escribe esto iniciaba su camino de
escudriñar la realidad política, estaban vivos los grandes maestros; Jauretche,
Scalabrini Ortiz, Hernandez Arregui, Cooke) nos habían enseñado a leer los
diarios. Y los Maestros replicaban en tiempo real desmontando las operaciones y
"avivando giles". Los Maestros se fueron, y los medios se fueron
concentrando hasta construir un medio hegemónico y una "verdad revelada".
El manejo del papel de diario, y la extorsión consiguiente a los pequeños
medios del interior, vendiéndoles en "paquete" el papel junto con los
servicios de agencia hizo que las noticias nacionales, columnas económicas, y
hasta recetas de belleza salgan de una sola cocina ideológica. El periodismo en
general tomó esa agenda y los empresarios periodísticos se ahorraron unos
buenos pesos al despoblarse las redacciones. El periodismo oral se limita a
acentuar lo que traen Clarín y La Nación. Enormes cantidades de programas
matutinos se limitan a leer un par de diarios. Al menos hasta la 125 fué así.
Los "bichos" descubríamos en los diarios de los pueblos o ciudades
medianas contradicciones entre el discurso hegemónico y las noticias locales. A
partir de entonces, se empezó a tejer una red de intercambio horizontal que
atacó al problema de la deficiente comunicación del Gobierno Nacional con
informaciones de base. Fenómenos como 6,7,8 fueron posteriores y su
trascendencia está aún vigente.
El fenómeno bloguero. Florecieron los blogs con contenido político, y
casualmente los únicos que se mantienen son los nacidos de aquellos tiempos.
Hay algunos trucos para observar su desarrollo. Uno de ellos los comentarios
que registran al pié cada uno de ellos. Otro su cantidad de seguidores. Otro su
capacidad de atraer "trolls", inclusive el hecho de haber tenido
Clarín de contratar un "call center" (Souto) para tratar de
contrarrestar el fenómeno. Inclusive el preciosismo de tener "trolls"
fijos asignados a determinados blogs (caso típico: El Blog de Sentís y el de
Aldo Ulises Jarma, uno de Tandil y otro de Tucumán, tienen un mismo troll que
no suele aparecer en otros, y hay varios casos así). Otro; la interactividad
entre blogueros y algunos periodistas radiales, que los suelen citar con
frecuencia, y utilizar su material (a veces con los créditos correspondientes,
y otras pirateando nomás).
Las falencias de la comunicación oficial, se han
ido cubriendo así, en forma inconexa y voluntariosa, pero han conformado una
nueva forma de expresión potenciada a través de Facebook y Twitter.
Estos son solo algunos de los hijos "no
deseados" de aquel conflicto abiertamente destituyente que fue el de la
resolución 125. Donde se pretendió menoscabar el derecho de los ciudadanos
a gobernarse por medio de sus representantes. Cosa a la que algunos estaban
acostumbrados, pero, igual que la otra vez, muchos dijeron ¡Nunca Más!. Sin que
nadie se lo pidieran. Porque nos salió de las tripas, nada más.
Por ahí los amigos lectores tendrán por
conocidos algunos de los hijos no reconocidos de la 125. Yo puse lo que me
parece. Si quieren agregar, agreguen nomás, el colectivo es grande, asientos
hay y el viaje todavía va a ser largo...
Con un agradecimiento al Cumpa Bloguero, Gustavo Marcelo Sala que me ayudó a armar esta recopilación.
Anronio (el Mayolero)