domingo, 10 de mayo de 2015

Crónicas de un fin de ciclo.

Hace bastante tiempo se viene hablando de fin de ciclo, siempre referido al ciclo inaugurado en 2003. Personalmente pienso que hay otro "fin de ciclo" que se viene desarrollando desde hace mas tiempo y al que no se le presta atención. (Al menos no tiene tanta prensa)

Un ciclo que comenzó en 1955/1956 con la adhesión de nuestro país al FMI, y la proscripción electoral de la voluntad popular. Cuando uno recorre los apellidos de quienes han sido funcionarios de responsabilidad en la conducción de la economía desde el Estado, desde la "Libertadora" en adelante hasta 2003 vemos que hay un inocultable signo de pertenencia a una concepción liberal de la economía, y apellidos y personajes que se van repitiendo en el tiempo. Los que eran Directores o Sub-secretarios, reaparecen mas adelante como Vice Ministros o Ministros.

Un ciclo también determinado por una línea ideológica de desprestigio de "la  política" y "los políticos" como instrumento de Gobierno, salvo en aquellos períodos en que se sometían a los dictados de esos lineamientos económicos fundamentales.

Esa parte del ciclo terminó con aquellas elecciones del voto a Clemente, de la feta de salame en el sobre, en aquel club de <500Km. para justificar la no emisión del voto. Cantaron victoria: habían divorciado a la ciudadanía de la Democracia. Ya podía llegar el turno de los fantoches electorales, del "alica, alicate" y de los "empresarios", que aún pervive.

El 2001 terminó un ciclo, el de los "economistas" con el desastre que todos padecimos. Y quedó demostrada la superchería de que todos los males se curaban con el mismo medicamento.

Y a pesar de todo, fue la democracia la que salvó las papas, despues de aquella semana de los cinco presidentes, quedó demostrado que aún con rengueras y deficiencias, los mecanismos institucionales de la denostada política, podían evitar males mayores.

A partir de 2003, comenzó un proceso de revalorización de la política y la participación ciudadana, que de a poco va calando en todos los estamentos de la sociedad, y muy especialmente en la generación sub-35, nacida en democracia, lo que preanuncia un futuro mas completo.

El "fin de ciclo" de los economistas que conducían la política desde adentro del Estado, o desde afuera a través de los medios de comunicación, va quedando en evidencia, con evidentes y palpables mejoras en los bolsillos de "la gente".

El Congreso Nacional funciona normalmente y sanciona leyes que hacen recuperar resortes fundamentales del Estado para beneficio de todos, sanciona leyes que marcan el rumbo de derechos impensados. En fin, demuestra que la política puede (y debe) estar al servicio de los intereses de las mayorías. Otro "fin de ciclo", esta vez del descreimiento en "los políticos".

Aún quedan muchas cuentas pendientes, sobre todo en uno de los tres poderes del Estado, que hasta ahora no mencioné, y es el Poder Judicial, al que ya se le están viendo las patas a la sota. Creo que el caso del fiscal Nisman es el detonante de un "fin de ciclo" indispensable, para tener un Estado armónico en sus tres patas. Los procederes que toman estado público de su máximo organismo, la Corte Suprema de Justicia de la Nación, ponen en evidencian que hay otro "fin de ciclo" que se avecina inexorablemente, que no es precisamente el fin de ciclo de lo iniciado en 2003.

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