domingo, 8 de enero de 2012

De la Buenos Aires-Caracas al Rally Dakar








El mundo del automovilismo está alborotado con el Rally Dakar; excelente negocio para sus organizadores, fabricantes de vehículos de todo pelaje y número de ruedas, sponsors varios; en fin, todo un mundo donde las mas modernas tecnologías se muestran y exhiben como un triunfo de la tecnología. Sin embargo cuando hombres y fierros se encuentran frente a la naturaleza en soledad ahi es cuando te quiero ver.
Vemos los vivac, las motor home, los preparadores físicos, la inmensidad de recursos al servicio de la aventura y el desafío del hombre de llegar un poco mas allá (todo en una de esas solo para levantarse minas...como dice el Negro Dolina).

Como uno es medio veterano por ahi recuerda que con medios mucho mas precarios, sin tanta visibildad mediática (la TV no existía) hace muchos años 141 automóviles salían de Buenos Aires con un par de tripulantes cada uno para una aventura que hoy en dia no se si se podría realizar. Unir Buenos Aires con Caracas en carrera. Entre el 20 de octubre y el 8 de Noviembre de 1948 se realizó. 141 largaron, 43 llegaron.
Pasemos a mejores cronistas del hecho:


Quizás, el poema más grande del automovilismo sudamericano haya sido –y seguirá siendo por siempre- el Gran Premio América del Sur. Un viaje atravesando –por orden alfabético- los países de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia,  Ecuador, Perú y Venezuela.
Rutas asfaltadas mezcladas con caminos de tierra, y hasta senderos que jamás habían sido transitados por automóviles. Llanos a nivel del mar entremezclados con altiplanos en alturas de más de 4000 metros. Esta era la topografía que unía a pueblos desconocidos con las metrópolis sudamericanas. 
La historia se inicia con un viejo sueño del señor Carlos P. Anesi, -Vicepresidente 1° del ACA y Secretario General del Congreso Argentino de Vialidad- cuando 10 años antes había escrito una hermosa obra titulada “La ruta Panamericana”. Anesi pretendía con esta obra concientizar al público que un hombre común, sobre un automóvil común, podía viajar desde Buenos Aires a Nueva York. http://www.jmfangio.org/c194838caracas1


¡Como ha cambiado sustancialmente todo!. Muy atrás quedaron aquellas enormes radios a válvulas, que nos traían la voz entrecortada –a veces- o con  reverberancias –otras- o deformadas hasta escucharse solo una voz gangosa ininteligible que aumentaba y disminuía el volumen, ya sea que se trasmitiera desde un avión de aquella época, o a través de puestos montañosos, con interferencias mayores o menores y a veces con silencios, que quizá llegaran a ocupar casi toda la transmisión, que se iniciaba alrededor de  las 6 ó 7 de la mañana y finalizaba aproximadamente a eso de las 14 ó 15 horas. Manuel Sojit, “Corner”, era el responsable de enviarnos las secuencias principales de cada etapa. Y desde su  puesto en la emisora de Buenos Aires, su hermano Luis Elías, “El Mudo”, era quien dirigía la audición Coche a la Vista. Y por supuesto el encargado de llenar los espacios vacíos en la transmisión, ya sea con cuentos, anécdota, entrevistas o simplemente con publicidad, que verborrágicamente nos caían a raudales desde nuestras radios.
Cuando la información era nula ó muy escasa había que esperar las 16.30 ó 17 para ir corriendo a comprar la 5ta.edición de Crítica ó Noticias Gráficas, con los primeros arribos y a las 21, la 6ta.edición, con una mayor cantidad de autos clasificados. Por la noche, a las 24 estaba “La Noche de Gala del Gran Premio”, por la audición ya mencionada, con la palabra de algunos pilotos y los consabidos saludos a sus familiares o urgentes necesidades de repuestos. 
Los más fanáticos y enviciados con esto del automovilismo no nos conformábamos solo con la radio. No contábamos entonces con el Google Eart y  seguíamos la competencia con unos mapas a color de las provincias argentinas que había editado el diario Crítica, allá  por 1941, y otros con los países sudamericanos conseguidos en la librería del barrio.
Y en algunos casos la cosa iba un poco más allá. Para que fuera más completo nuestro panorama, algunos utilizábamos algunos pequeños botones de colores para identificar los 5 ó 7 autos que más nos interesaban y los íbamos corriendo de localidad en localidad, a medida que la radio nos suministraba la información. Todavía no se habían inventado los push pins -pinches con cabezas de colores- para señalar sobre los mapas.
Sin olvidar los lápices y blocks de papeles para llevar las horas de paso y los tiempos netos, no fuera que la emisión se cortara y no tuviéramos completos todos los datos. 
Claro que todo éste apasionante material informativo duraba hasta que se escuchaba la voz de mi madre: “sacá todo eso de allí, que tengo que poner la mesa”. Lógico, que sabía ella de Fangio, Oscar, Juan, Marimón, Victor García ó Guido Maineri. Quienes serían esos nombres desconocidos de Marcilla, Varoli ó Supicci Sedes???. Lo que te perdiste, vieja!!!
Cuando me encargaron algo sobre “la Caracas” no sabía como encararlo y así como así, buceando en el fichero cerebral, comenzaron a aparecer éstas imborrables imágenes y el enorme salto de 2007 a 1948, fue solamente un pequeño pasito.


  
Es bueno saber y recordar hoy dia, en pleno entusiasmo por el promocionado Dakar (que no deja de ser un negocio muy grande) que en 1948, con el supremo propósito de afianzar la unidad Latinoamericana se pudiera encarar semejante aventura, sin equipos de auxilio, limitados a los repuestos y herramientas que llevaban a bordo y a su sabiduria como mecanicos y pilotos.

(Toda la información volcada aqui, se puede profundizar en google, que es de donde la saqué)

Antonio (el Mayolero)

5 comentarios:

iris dijo...

Debe ser una pregunta muy tonta la mía, pero ¿por qué no puede volver a realizarse la "Buenos Aires-Caracas"? ¿por problemas técnicos o porque nadie la creería rentable?

Mariano T. dijo...

Se puede hacer, basta conseguir los sponsors interesados.
Un conocido unió ushuaia con Alaska en un Citroen 2CV hace un par de años. El único tramo que no se puede hacer terrestre es entre Venezuela y Panamá, las selvas del Darien siguen inexpugnables.

Antonio (el Mayolero) dijo...

De hecho, en 1928 los hermanos Stoessel de Arroyo Corto (Cerca de Pigüé) unieron Buenos Aires con Nueva York en un Chevrolet de ese año (el primer Chevrolet 6 cilindros) en un raid. Lo que plantea Iris, sería posible, ya no en carrera todo el recorrido hasta Caracas, sino en modalidad rally como el Dakar, con tramos de enlace y tramos de carrera.

iris dijo...

Gracias a los dos por la respuesta.

Anónimo dijo...

YouTube: PASION FIERRERA PIQUENSE
Facebook: ALDO FLAQUER
vean la Ford 1939 del rally a Caracas y el reportaje de EL GARAGE TV, construida en 1952 en miniatura, hay abundante material en el facebook, un saludo a todos los fierreros.

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