domingo, 4 de agosto de 2013

Jack (el destripador Tucumano)

Finalmente me pude hacer de mi ejemplar del libro del colega bloguero y amigo Aldo Ulises Jarma. "Destripando lo Sagrado". Confieso que pensaba encontrar otra cosa mas liviana, pero me resultó atrapante el análisis que Jarma hace de lo que hace a lo comunicacional. La lenta e inexorable declinación de los medios de comunicación tradicionales es "destripada" con precisión, así como su siempre embozada, y ahora cada vez mas explícita pertenencia al "poder", ese poder que no está expresado en la voluntad popular, sino en los entretelones de los que Don Oscar Alende llamaba "Los que mueven las palancas" (libro que aún se consigue en las librerias de usados).

Jarma los analiza con precisión de entomólogo, desde el "venerado" Montesquieu al que deja en paños menores, con su creación intelectual de "los tres poderes que se equilibran" en un Gatopardismo perfecto para que inevitablemente deban confluir en el justo medio, o sea en dejar las cosas como están para beneficio del poder, que generalmente nunca pone la cara.

El advenimiento de las nuevas técnicas comunicacionales, que fueron brotando silvestres, sin que nadie las cultivara específicamente por el uso de internet y la difusión de las redes sociales, ha venido a subvertir el orden establecido por muchísimo tiempo y ha creado sin que nadie lo propusiera específicamente una red horizontal de comunicación donde cada uno es testigo y cronista de los hechos que suceden a su alrededor, puenteando por así decirlo a la intermediación periodística tradicional.

Un hecho político fundamental como fuera la "rebelión" agraria de 2008, fue el disparador de algo que ya se institucionalizó. De nada servía que la prensa institucional nos pintara una pacífica manifestación, cuando el testigo amigo nos informaba de la ostentación de armas, y hechos de violencia que se registraban en muchos lugares. Empezaron a aparecer otras voces que pintaban realidades diferentes, que el campo no era lo que reflejaban Clarín o La Nacion en sus suplementos agropecuarios. Gente que nunca se había podido expresar tomaba la palabra y contaba su verdad. La sociedad de consumo que había puesto las computadoras al alcance de muchos, que había adaptado Internet (la World Wide Web, www, concebida originalmente como un arma de dominación; de ahi su nombre que traducido es "Telaraña que envuelve al Mundo) al uso público, se volvía un arma en manos populares que justamente era usada como un contra-poder.

De ese conflicto del 2008, que pusiera en evidencia lo que todos sabíamos y nadie contaba, que la sociedad estaba atravesada desde siempre por dos proyectos en pugna, se fue constituyendo un movimiento al que en algún momento me referí acá y acá.

Jarma lo va historiando en profundidad,  relacionando no solo lo comunicacional, sino la herramienta política que sin querer (queriendo) se construyó. Gracias a esa herramienta se nos van revelando plumas de inusitada calidad y profundidad que de otra forma jamás hubieramos podido conocer. Tejimos nuevas amistades y afinidades con personas que intuíamos que existían pero jamas podríamos conocer y menos escuchar.

Soy un convencido de que no todo, por supuesto, pero una parte del actual renacimiento de las esperanzas populares está apuntalado dia a dia por el trabajo de los blogueros. Una forma de militancia no tradicional, y que no puede sustituirla pero sí apuntalarla.

Gracias Aldo Ulises Jarma; has dejado en las paginas de tu libro un testimonio de nuestra historia. No la de los blogueros solamente. De la Historia Argentina.


3 comentarios:

Aldo Ulises Jarma dijo...

Muchísimas gracias por tus palabras Antonio, me emocionaste!
Abrazo grande!

Antonio (el Mayolero) dijo...

Gracias a vos por la mención al Fusi y al Mayolero, en nombre mio y del Coronel.

Manuel El Coronel dijo...

aldo, estoy essprando conseguir ese libro. En taringa todavía no está! (?) je.

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