jueves, 4 de abril de 2013

Epecuén, La Plata y BA: El capitalismo es el gran culpable. Y los que lo aplican al palo


Nos deja JF. Lasailunga esta reflexión sobre Epecuén, que le tocó vivir directamente:

Allá por los años '58/'60 y como consecuencia de la prolongada sequía de los años '52/53 la Laguna Epecuén había disminuido su nivel a tal punto que de Villa Lago Epecuén para llegar a bañarse había que recorrer unas 25 cuadras y la profundidad había disminuido a tal punto que se lo podía cruzar caminando. Esta situación tenía movilizada a las fuerzas vivas de la localidad y del Carhué mismo, que suponían que se iba a secar, y por lo tanto eliminar la atracción turística.
Insistieron tanto ante las autoridades Provinciales, que el Ministerio de Obras Públicas ordenó a la Dirección de Hidráulica (donde yo trabajaba entonces) buscar una solución. Nuestro criterio, que era sólo una cuestión de tiempo, basándonos en las estadísticas meteorológicas de registro de lluvias, para que la naturaleza recompusiera los niveles.
No obstante ante la presión de los Carhuenses, se modificó el curso de dos arroyos, que desaguan la vertiente oriental de la Sierra de la Ventana (uno de ellos El Huáscar y el otro no lo recuerdo) tributarios de la cuenca del Vallimanca para que alimentaran la cuenca cerrada de Epecuén que es la cota mas baja de todas las Encadenadas. Se instaló una obra de compuertas en inmediaciones de Est. Piñeyro (al NE de Coronel Suárez) que permitía derivar los caudales a una u otra cuenca según fuera necesario. Esta obra, llamada el partidor Piñeyro, tenía una casa en la que vivía el funcionario de Hidráulica encargado de la operación hacia una o otra cuenca según las órdenes que se le impartieran a partir de las mediciones que se hacían periódicamente. Y todo funcionó correctamente de acuerdo a lo previsto. El Lago Epecuén fue recuperando su nivel, pero también con el tiempo se dio lo previsto en el primer informe que hicimos, o sea que la naturaleza fue haciendo su obra.
Luego de 1976, se impuso la filosofía que "achicar el estado es agrandar la nación". Encuadrado en esa tesitura, cuando el Funcionario encargado de la atención y mantenimiento del Partidor se jubiló, no fue reemplazado. Las compuertas quedaron derivando los caudales hacia Epecuén. Cuando en los '80 llegaron las lluvias toda el agua fue a parar a Epecuén, y la historia ya no es historia, sino crónica de lo actual... Costosísimas obras de bombeo para desagotar Epecuén a Guaminí y de allí al Vallimanca tal como Tata Dios lo había dispuesto sin tanta inversión y daños.
Ing. José F. Lasailunga (ex funcionario de la Dirección Provincial de Hidráulica del Mop de la provincia de Buenos Aires, felizmente jubilado)

6 comentarios:

el barrefondo dijo...

En la zona inundada de Epecuén, Pino Solanas desarrolló gran parte de la película El Viaje.

Anónimo dijo...

Ahora son solamente los carhuenses los culpables. Estas muy equivocado pibe. Vos sos un hdp que con esta explicacion solo pretende eludir responsabilidades. Vos como funcionario e ingeniero de hidraulica sos tan responsable como los gobernantes de entonces q se haya perdido epecuen. Aca tendria q pagar desde el estado nacional hasta el ultimo perejil. Tendrias q estar en cana, asesino...

JFLasailunga dijo...

Gracias por lo de pibe; a mis 82 años, me siento muy bien, pero no pensé que fuera para tanto...
Evidentemente no leyó lo que escribí, y si lo leyó no entendió nada. Desde la Dirección de Hiráulica como lo expongo y luego del análisis tecnico que incluyó las estadísticas de lluvias, que finalmente se produjeron, nuestro dictámen fué que solo había que esperar que la naturaleza siguiera su curso. Pero las "fuerzas vivas" de Carhué encabezadas por su Intendente, llegaron al Gobernador de la Provincia y al Ministro de Obras Públicas, y se nos ordenó buscar una alternativa. Finalmente se optó por la instalacion del Partidor Piñero como lo explico, que desviaba mediante un sistema de compuertas los Arroyos "El Huascar" y "Sauce Corto" de la cuenca del Vallimanca que desemboca en el Rio Salado, a la cuenca cerrada del Lago Epecuén. El sistema funcionó perfectamente, mientras se atendieron las compuertas. Cuando, como explicó, durante la dictadura, se suprimió el personal que atendía las compuertas, y volvieron las lluvias se produjo lo que se vé. Otra: la cuenca de Las Encadenadas, cuya cota mas baja es precisamente la del Lago Epecuen, que se encuentra bajo el nivel del mar, es una cuenca exclusivamente provincial, en la que el Estado Nacional no tiene ninguna ingerencia, y no pienso explicarle a un anónimo lo que es el sistema federal, máxime cuando se escuda en el anonimato para insultar. Y si cree que tengo alguna responsablidad profesional por mala práxis, le aconsejo que se dirija a los Tribunales de Bahia Blanca, y haga la presentación correspondiente. Con todo gusto responderé a la requisitoria Judicial con mis argumentos.

Cecilia Gigena dijo...

Sr Lasailunga, si no le molesta me gustaría que me proporcione más información sobre las compuertas. Quisiera saber cómo funcionaban, contar con una buena descripción de cómo se regulaban para decidir cuánto caudal se trasladaba de la cuenca Vallimanca a la cuenca Las Encadenadas. Creo que esa información es clave para comprender lo sucedido. Desde ya muchas gracias.

Antonio (el Mayolero) dijo...

Cecilia Gigena: jflasailunga@gmail.com Creo que Don José le podra dar los datos que usted necesita.

Cecilia Gigena dijo...

Antonio, muchas gracias por el dato, le escribí a ese mail y ya me contestó. Saludos

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