miércoles, 8 de mayo de 2013

Manifiesto de un joven Pro. Ojo, muy fuerte


Nicolás Pechersky es uno de los idearios de semejante concepto

Como la Alianza pero mejor

 
Pareciera que mi última nota generó algún tipo de crítica por tocar una fibra sensible sobre lo que intentó ser y no fue la Alianza que nos dejó en la ruina tras el gobierno de Fernando De La Rua.
Empezando por el principio, cabe aclarar una distinción fundamental entre las elecciones de 1999 y las de 2015. Cuando el Chupete ganó no había riesgo institucional de ganar y no asumir. Luego de dos períodos de Menem, el que ganaba por mayoría de votos se quedaba con la presidencia.

El riesgo probable de 2015 es un escenario similar al de Venezuela donde el o la sucesora a Cristina pierda y, básicamente, se proclame vencedora. Imaginemos una primera vuelta donde Macri saca 34 puntos, Alicia Kirchner 32 y Carrió 25. ¿Es descabellado suponer que dibujarían los números para que Alicia quede con 40,1 y Macri con 29,9 para evitar una segunda vuelta y quedarse con la presidencia, por las buenas o por la fuerza? En el país donde nos dicen que hay menos pobreza que en Suiza, ¿les parece imposible?
Pero la diferencia entre ser parte de la historia y escribirla no es menor.
Para que una alianza de todo el arco opositor tenga éxito el día después a las elecciones victoriosas, se requiere de un acto de grandeza y madurez nunca antes visto en la historia de nuestro país.
Si Macri ganara la presidencia en un gran frente antikirchnerista, al otro día debería salir por cadena nacional a informar una decisión que daría vuelta el paradigma de hacer política en nuestro país. Anunciaría la unión verdadera en la gestión.
El primer nombramiento debería ser el de Lilita Carrió al frente de la Oficina Anticorrupción. Con el apoyo político y judicial necesario para llevar adelante todas las causas que sean necesarias para limpiar al gobierno de la oscuridad en la que lleva subsumido ya demasiados años.
Después debería nombrar a Pino Solanas como Ministro de Transporte para que se haga cargo del plan Trenes para Todos, con el que se recupere el que debiera ser el principal medio de transporte del país, quitando así poder de lobby a camioneros.
Quedan otros para poner a trabajar desde el día uno. Rodríguez Saá en rutas, autopistas y vivienda. Claudio Lozano en Banco NaciónPrat Gay en el Central. Si Lavagna basa su campaña en habernos sacado de la crisis del 2001, que vuelva alMinisterio de Economía acéfalo desde que renunció. De Narváez en elMinisterio de SeguridadFelipe Solá en AgriculturaGil Lavedra en Justicia.
Para los más jóvenes deberían crear el plan Rock para Todos, que la gente vote a qué bandas se contrata desde el Estado así dejan de tocar las mismas: no sólo Fito sabe tocar un piano.
Este gobierno tendría un nivel de maniobra y una legitimidad única para realizar los cambios que necesitamos ya no para vivir mejor, sino para sacar a patadas la política vieja y mediocre que vive de generar pobres e ignorantes para sostener un relato que roza lo absurdo.
Probablemente esto nunca suceda. Probablemente no sólo no lleguemos a un gran acuerdo macro sino que la mayoría de los políticos nombrados ni acepten sentarse en una misma mesa a dialogar y pensar. Probablemente nosotros como sociedad seamos nuestro propio límite y sea cierto que tenemos el gobierno que nos merecemos.
Mientras tanto no puedo parar de tararear mentalmente a Kevin Johansen: “Que lindo que es soñar, soñar no cuesta nada, soñar y nada más, con los ojos abiertos”.

Lo sacamos de lo de Pichota.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

eso no es una alianza, es un vulgar rejuntado de figuras políticas y comentaristas crónicos de TN que duraría menos de dos meses, llevando al país a una crisis institucional sin precedentes. Y eso que no soy K y que considero necesario un cambio de rumbo, pero con propuestas así vamos a tener 1000 años de kirchnerismo...

Gustavo Marcelo Sala dijo...

Esto es joda. No puede ser serio.

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