jueves, 9 de septiembre de 2010

Pino Solanas como reverso simétrico de Néstor Kirchner



En otro de los excelentes post a los que nos tiene acostumbrados Fede Vázquez en su blog, el cro. horca deja un comentario que todos celebramos y que particularmente quisiera compartir con todo el compañeraje que todavía o bien no se pasa por lo de Fede Vázquez o bien se perdió lo que en el post horca escribe:

Todo está bien en este post, salvo el título: sí hay incoherencia. Las bases partidarias de Proyecto Sur colisionan interminablemente con la táctica que emplean todos los días. Pero coincido con el enfoque general.
Esto explica que Pino Solanas sea el reverso simétrico de Néstor Kirchner. Pino ya tenía compradas todas las credeciales progresistas, peronistas, populistas, antes de convertirse propiamente en dirigente político. Culturalmente, nadie podía dudar de sus convicciones, identidad, ideología, etc. Y el problema es que él también está perfectamente convencido de que la validación cultural del progresismo es una carta blanca para que nadie lo discuta en política. Como Pino se siente “por naturaleza” progresista, siente que tiene derecho a toda clase de maniobras oportunistas para captar al electorado, ya sea diciendo boludeces sobre Fibertel, sobre el autoritarismo kirchnerista, sobre tres árboles que crecieron torcidos en un cantero de Usuhaia, etc. Pino pertenece a la aristocracia progre, por lo tanto, no tiene niguna necesidad de demostrar su ideología con acciones políticas concretas. Puede girar a la derecha todas las veces que sea necesario para crecer en las encuestas o en las tapas de Clarín, y puede girar 180 grados, total, él “sabe” que es progresista, “sabe” que sus convicciones son intachables, “sabe” que su currículum está libre de toda sospecha. Incluso cuando no lo parezca, seguirá siendo nacional y popular, porque la sangre que corre por sus venas es celeste y blanca y peronista de izquierda.
Kirchner, en cambio, tiene que demostrar todo. Nadie le cree que sea progresista, no hizo ninguna genialidad heroica en los 70, no hizo nada en los 80, no fue un disidente en los 90. Es lo que decía Storani en América 24, en una entrevista descontracturada: yo militaba en La Plata, Kunkel era un tipo influyente y Kirchner apenas sabía tocar el bombo. Faltándole sangre azul, faltándole títulos, Kirchner tiene que demostrar todo el tiempo que es “de los nuestros”. Él no tiene los blasones ni el linaje de la aristocracia peronista, ni comunista, ni progresista. Pero tiene otra cosa: guita. Y una cabeza política espectacular. Y la sabiduría para reconocer que las orientaciones ideológicas están dadas únicamente de manera performativa, o sea, en la práctica.
Kirchner es un empresario, Pino un aristócrata, y como siempre en la historia, gana el primero. El libertinaje táctico de Solanas llegó a promover un coqueteo con Carrió que tuvo que ser refrenado por la parte joven de la militancia del partido. Y son ellos, los jóvenes, los que aún no demostraron “culturalmente” su izquierdismo, los que pueden ponerle un dique a estas estupideces peligrosas, originadas en un sentimiento de omnipotencia cultural que no se traduce en política y que arruina a la política. Ellos tienen mucho que perder.


Si es verdad que un paracaidista inescrupuloso como Kirchner les robó todas las banderas para, oh espanto, realizarlas, entonces deberían hacer una gran autocrítica nacional en la que se confiesen, todos, culpables de ser extremadamente inocentes, extremadamente lentos, extremadamente fáciles de vencer, extremadamente inútiles para la tarea política realista, y en esa medida, peligrosos para el pueblo argentino.

6 comentarios:

Nando Bonatto dijo...

Excelente y claro
La militancia Pinodeista tiene que estar confundida por supuesto
Anche noi que solo la fuerza enorme de los hechos,de lo factico hace que sea imposible ocultar que el gobierno avanza en un rumbo cierto pese a los Massa,los Scioli, los Gioja,los Urtubey y toda la cria de ladri junta

manuel el coronel dijo...

Además, queda demostrado nando que cuando corrés al P Sur por izquierda, como anoche con lo de tratar o no el cambio de comisión, poco espacio les queda para ser oposición.

A.C.Sanín dijo...

Es muy buena la caracterización de Pino y sus giros a la derecha. Se podría trazar un paralelo con Macri en la campaña electoral por la jefatura de Gobierno: se permitía hablar de inclusión social, preocuparse por la calidad de la educación y la salud públicas, coqueteando con temas “progres” porque tanto él como su electorado duro estaban convencidos de verdadera naturaleza. Pino abusa de sus títulos y credenciales, me parece. Un abrazo.

HUINCA dijo...

Es buenísimo el comentario-post. Pino, para hacer amigos, acaba de decir que la toma de las escuelas conduce al caos. Lo impensable: se va delarruizando....

Columna Norte dijo...

Lo de pino es lamentable y triste. Ver como se corre a la derecha tanto por electoralismo como por ego... sin palabras.
Ikal

Ricardo dijo...

Ay, las banderas, las banderas...

Eso les pasa por dejarlas tiradas ahí. Viene algún vivo y las levanta. ;)

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